Accidentes in itinere y seguridad vial laboral en España: una visión integrada de 2020 a 2024
Los accidentes ocurridos en los desplazamientos entre el domicilio y el trabajo representan una parte muy relevante de la siniestralidad vial laboral en España y superan ampliamente a los accidentes de tráfico producidos durante la jornada laboral.
La seguridad vial laboral no puede limitarse únicamente a los desplazamientos realizados durante la jornada de trabajo. La movilidad cotidiana de millones de personas trabajadoras entre su domicilio y su centro de trabajo constituye también un ámbito esencial para la prevención.
Una investigación publicada recientemente en la revista científica Traffic Injury Prevention analiza la evolución de los accidentes laborales de tráfico en España entre 2020 y 2024, prestando una atención específica a las diferencias entre los accidentes ocurridos durante la jornada laboral y los denominados accidentes in itinere.
El trabajo, elaborado por Agustín Sánchez-Toledo Ledesma y Natalia Fernández Laviada, integra la información procedente de cinco informes anuales del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), ofreciendo una visión conjunta de la evolución reciente de este tipo de siniestralidad.
Más de 76.000 accidentes laborales de tráfico en 2024
Los datos analizados muestran una evolución significativa. En 2020 se registraron 52.248 accidentes laborales de tráfico, mientras que en 2024 la cifra alcanzó los 76.327 accidentes.
Un aspecto especialmente destacable es que, durante todos los años estudiados, los accidentes in itinere fueron más numerosos que los accidentes de tráfico ocurridos durante la jornada laboral.
En 2024 se registraron 54.993 accidentes in itinere, frente a 21.334 accidentes de tráfico durante la jornada laboral. Los primeros fueron, por tanto, 2,58 veces más numerosos.
La movilidad cotidiana también forma parte de la prevención
Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de ampliar el enfoque tradicional de la seguridad vial laboral. La prevención no debería centrarse exclusivamente en las personas que utilizan vehículos como parte habitual de su actividad profesional, sino contemplar también los desplazamientos diarios de entrada y salida del trabajo.
Desde esta perspectiva, factores como los horarios laborales, la organización del trabajo, la fatiga, los turnos, las distancias recorridas o las condiciones de movilidad pueden adquirir especial relevancia dentro de las estrategias preventivas.
La seguridad vial laboral debe integrar tanto los desplazamientos profesionales como los trayectos cotidianos entre el domicilio y el lugar de trabajo.
Datos útiles para orientar la prevención
Los autores advierten, no obstante, de una limitación importante: los datos agregados permiten conocer dónde se concentra la siniestralidad registrada y cómo evoluciona, pero no permiten establecer directamente las causas de los accidentes.
Para avanzar en el conocimiento de este fenómeno será necesario incorporar en futuras investigaciones información individual sobre aspectos como la distancia recorrida, el medio de transporte utilizado, los turnos de trabajo, la exposición vial y otros factores organizativos.
La información disponible refuerza, en cualquier caso, la necesidad de integrar la movilidad dentro de la gestión preventiva de las organizaciones y de desarrollar políticas de movilidad segura y sostenible que tengan en cuenta la realidad de los desplazamientos de las personas trabajadoras.
Fuente: Traffic Injury Prevention.















