En el actual mercado laboral español prima lo urgente sobre lo importante. Las empresas se olvidan de conceptos como la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal de los empleados. “Se piensa en la rentabilidad y se exige mayor productividad en las plantillas”.
En Estados Unidos las empresas tienen décadas de experiencia en el desarrollo y puesta en marcha de iniciativas de fomento de hábitos saludables entre sus trabajadores.
Además de tener efectos cualitativos como la mejora del clima laboral, de la satisfacción de los clientes y los trabajadores o el aumento del compromiso, estas acciones reducen el absentismo suben la productividad.
En España, sin embargo, este tipo de acciones suelen ser de carácter aislado y rara vez forman parte de una estrategia transversal que asegure su eficacia y su rentabilidad. Esta situación, que ya de por sí demuestra un claro retraso de este tipo de políticas en España respecto a otros países del primer mundo, ha empeorado con la crisis.
La práctica del ejercicio físico también tiene un componente emocional que une a quienes lo practican, según ha dicho en una charla sobredeporte, solidaridad y recursos humanos Margarita Álvarez Pérez de Zabalza, directora de Marketing y Comunicación del Grupo Adecco, quien ha explicado que la salud de los trabajadores y su actitud para el trabajo están estrechamente vinculadas, y son factores clave para una mayor eficacia, competitividad y productividad.
Así, Margarita Álvarez ha utilizado el ejemplo de Adecco poniendo de manifiesto que cuando se cuida la parte emocional y el deporte de los empleados, ligándola con el compromiso social, se consigue involucrar a un mayor número de empleados haciendo además, que estos multipliquen su implicación un cien por cien.
El estudio deja claro que las medidas de fomento de hábitos saludables tienen notable efecto a medio y largo plazo, y asegura que “para que la empresa crezca con rentabilidad, hay que tomar medidas previamente, cultivando el buen ambiente del equipo, para lo que se necesitan políticas que los mantengan ilusionados y productivos”.
Dentro de estas medidas de motivación están las prácticas que hacen de la empresa un lugar saludable en el que sus miembros pueden cuidar de su salud corporal, intelectual y espiritual.















