
Las pausas activas laborales, o recesos que deben tomarse los trabajadores para oxigenar su mente, potenciar su productividad y fomentar la salud física y mental, son parte de las estrategias de bienestar laboral que deben propiciar las organizaciones, y que deben reflejarse dentro de la planeación estratégica empresarial, siendo un aspecto esencial en la planeación del area de talento humano. Estos recesos laborales no significan una pérdida de tiempo, sino una inyección de vida, fuerza y recarga de energía para los colaboradores, lo que incide directamente en su productividad y propicia un mejor ambiente de trabajo.
Estos espacios pueden ser dirigidos por el area de talento humano, desde la sección de bienestar laboral, o también puede ser un tiempo de descanso de libre uso, de manera que cada colaborador renueve su energía de la manera que lo considere pertinente; en este último caso, se le permite al colaborador distraerse en el lapso de tiempo establecido, de la manera que crea que se relaja, se divierte o aprende mejor. De igual forma, existe la posibilidad de gestionar las pausas activas de forma hibrida, en algunos momentos dirigido por talento humano, y en otras ocasiones, los trabajadores decidirán en que invierten dicho tiempo.
Los ejercicios de estiramiento resultan interesantes e importantes en estos períodos de tiempo, ya que reducen la aparición de dolores musculares y enfermedades laborales por estar mucho tiempo de pie o sentados, igualmente reunirse en pequeños grupos a tomar una merienda o un café, resulta placentero para los empleados y genera calma y fomenta la interacción entre unos y otros. Sin embargo, existen otras posibilidades igual de provechosas e interesantes que pueden realizarse de manera dirigida con los colaboradores.
Puede resultar motivador e interesante, diseñar actividades relacionadas con la cultura y la creación literaria dentro de las pausas activas. Para ello, debe socializarse el tema con los trabajadores, explicar que tales actividades no deben tomarse como una obligación, pues es un espacio para reducir los niveles de estrés y no para aumentarlos, pero que se les invita a participar de manera voluntaria y activa ya que proporciona grandes beneficios; es importante no establecer este tipo de actividades como imposiciones, pues pierden la magia de la diversión y la distracción.
La cultura es un tema bastante amplio, y en espacios híbridos, con mezclas generacionales a las que hay que sacarle provecho, es una buena idea, propiciar la puesta en común de distintas visiones de la cultura, no solo desde el punto de vista generacional, sino también histórico. Esto no se trata de hacer preguntas como si se tratara de una evaluación, sino de propiciar una conversación amena donde la personas participen por iniciativa propia, se relajen y despejen su mente del trabajo por unos minutos; esto consigue el propósito de las pausas activas que es que los colaboradores renueven sus fuerzas y puedan regresar más frescos a sus tareas, pero también, disminuye posibles tensiones en el ambiente laboral.
Un ejercicio bastante fresco y atractivo que se puede realizar con el tema de la cultura, es colocar música de diferentes épocas y preguntar quienes se identifican con cada una de ellas, invitando a bailar quienes deseen hacerlo; esto no solo implica diversión sino que se fomenta el aprendizaje colectivo, que apoyado en otras estrategias, con otros fines, puede desembocar en conocimiento organizacional. La cultura, en toda su amplitud, procura también otras posibilidades ricas en expresión que se convierten en excelentes prácticas para los trabajadores en los recesos que deben realizar en su jornada laboral.
La expresión corporal, el canto, el baile, el teatro y cualquier habilidad que tenga algún empleado en la magia, tocar un instrumento, cantar, imitar o animar títeres, pueden hacer parte de estas actividades; para ello, reunirlos en torno a algunos instrumentos musicales comunes, resulta un buen inicio; del hecho anterior se puede derivar el canto de alguno de ellos. Los ejercicios de estiramiento pueden implicar el inicio de un momento de expresión corporal, ya que luego de estos se pueden comenzar a representar expresiones faciales de las emociones: tristeza, alegría, enojo, sorpresa, confusión entre otros.
Leer un guion corto y solicitar que quienes participen lo representen propende la camaradería, genera risas y un ambiente agradable que, a la larga, crea un ambiente familiar y estimula el sentido de pertenencia de los colaboradores con la empresa, trayendo consigo bondades para la productividad y rentabilidad empresarial. En cuanto a la risa, manejar la risoterapia como elemento de expresión emocional resulta saludable en todo el sentido, solo hay que buscar un tema jocoso, y halar la punta del hilo, el resto se da por añadidura por parte de los presentes.
La creación literaria es todo un océano de posibilidades; en una pausa activa podemos colocar algunos renglones de cualquier historia, y entre todos los asistentes, colocarle un título a la historia, continuarla, agregarle el final o el principio. Esto permitiría diagnosticar, de forma muy novedosa, que colaboradores tiene habilidades en esta area, lo que permitiría asumir otro tipo de actividades motivacionales y de reconocimiento para los empleados; esto se refiere a la realización de concursos de creación de cuentos e historias cortas como parte del programa de incentivos y bienestar laboral de la empresa.
De igual forma, crear cualquier cosa a partir de la lectura hace parte de la creación literaria, y puede recurrirse a la lectura de una historia, y que los trabajadores realicen un dibujo o una manualidad, incluyendo títeres, relacionada con el texto leído. Es necesario acotar que estas actividades deben ser muy bien planeadas, ya que las pausas activas tienen una duración corta, quizás unos 15 o 20 minutos, y la idea no es trastocar la jornada laboral; pero estas actividades pueden realizarse en serie, una misma actividad puede totalizar las pausas activas de una semana, pero todos estos detalles quedan a consideración de la gerencia o administración y del departamento de talento humano.
Es importante considerar también, el outsourcing, ese apoyo externo que puede refrescar las actividades de este tipo; bien puede considerarse contar con un actor de teatro para realizar ciertas actividades, o un cuenta cuentos, o alguien que maneje sesiones de risoterapia, en fin, echar mano de caras nuevas que dinamicen las actividades del area de talento humano, lo cual no desmerece las capacidades de los miembros de este departamento, pero si recuerda que en definitiva, tanto los gerentes, administradores, tomadores de decisiones y miembros del area de talento humano, también son colaboradores y necesitan despejarse, divertirse y tomar sus pausas activas por el bienestar de su salud física y mental.














