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KEPI: Kit de Emergencia Personal para Inundaciones

Alicia Palacios Ferri

Un sistema de protección personal para ayudar al usuario en inundaciones y situaciones similares

Alicia Palacios Ferri

Técnico Superior de Investigación en la Universidad Politécnica de Valencia

Resumen:

KEPI es un kit de emergencia diseñado para guardarse en el interior del vehículo y ofrecer protección y apoyo ante una inundación desde el primer momento. Su desarrollo parte del dato de que en torno al 49-50 % de las muertes registradas en inundaciones se producen dentro o en las proximidades de un vehículo. KEPI consta de dos elementos: un chaleco de seguridad que, en estado vacío, funciona como elemento reflectante y que, una vez inflado, mantiene esta función y actúa además como flotador, con una flotabilidad teórica de hasta 275 N; y una unidad de apoyo con linterna, señalización acústica y óptica, y GPS opcional. El chaleco incorpora compartimentos independientes destinados a minimizar al máximo la pérdida de flotabilidad ante una posible rotura o pinchazo. El sistema se completa con un bolsillo estanco para el teléfono móvil, una correa de enlace y un cuello hinchable opcional en el chaleco destinado a niños y personas mayores.

KEPI se encuentra en fase de diseño físico y prototipado y está protegido mediante un Modelo de Utilidad concedido, actualmente dentro del plazo de prioridad para su eventual solicitud internacional mediante el procedimiento PCT. Su aplicación potencial abarca tanto el ámbito civil —vehículos particulares, flotas profesionales, Prevención de Riesgos Laborales (PRL), seguridad vial laboral y servicios públicos— como los ámbitos institucional y militar, así como la protección civil.

Palabras clave:

Inundaciones, seguridad vial, chaleco flotador, DANA, prevención de riesgos.

Sistema KEPI en su configuración completa, con chalecos (en estado semiinflado) de adultos y de talla infantil.

1. Introducción

El incremento de las temperaturas a nivel global y el consiguiente aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como la DANA, ponen de manifiesto la necesidad de contar con soluciones de protección personal específicamente diseñadas para inundaciones.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (2026), el año 2025 volvió a situarse entre los más cálidos registrados en España, en línea con la tendencia de calentamiento observada desde mediados del siglo XX. Este contexto climático se asocia a una mayor frecuencia e intensidad de episodios de lluvias torrenciales y avenidas súbitas.

Existen diversos equipos de protección desarrollados para otros ámbitos —náutico, laboral, deportivo—. Pero no se ha identificado en la literatura consultada ningún sistema concebido específicamente para responder a una inundación desde sus primeros instantes ni para permanecer almacenado en el habitáculo de un vehículo, donde podría resultar necesario de forma inmediata.

2. Una necesidad de protección desde el inicio de la emergencia

Cuando una inundación obliga a actuar, el margen disponible para reaccionar suele reducirse a unos pocos minutos. En esas circunstancias, la rapidez de respuesta y la disponibilidad inmediata de recursos de protección pueden resultar determinantes para la seguridad de los ocupantes del vehículo.

Los datos disponibles ilustran la magnitud del problema. Los temporales tipo DANA registrados recientemente en España se han asociado a más de 230 fallecimientos (Ministerio del Interior, 2024).

En un análisis de trece episodios de inundación en Europa y Estados Unidos, que reunió un total de 247 fallecimientos, Jonkman y Kelman (2005) hallaron que en torno al 49-50 % de las muertes se produjeron dentro o en las proximidades inmediatas de un vehículo. Se ha estimado además que una altura de apenas 30 centímetros de agua en movimiento puede ser suficiente para desplazar a la mayoría de los turismos fuera de la calzada (Federal Emergency Management Agency [FEMA], 2020).

Estos datos apuntan a que cualquier vehículo puede convertirse, en pocos minutos, en un entorno de alto riesgo. Ante el elevado número de vehículos que circulan cada año por zonas inundables, se identifica un ámbito de mejora en materia de protección personal específica para esta situación.

Evolución de la temperatura media anual en España 1961-2025. Fuente: AEMET,

https://www.aemet.es/en/noticias/2026/06/IAC_2025

Este calentamiento gradual incrementa la capacidad de la atmósfera para acumular humedad, lo que favorece precipitaciones más intensas y concentradas —el patrón característico de las DANAs— y no solo un clima “más cálido” en sentido general.

3. El sistema KEPI

KEPI —Kit de Emergencia Personal para Inundaciones— es un sistema de protección personal diseñado para acompañar al usuario durante las distintas fases de una emergencia por inundación.

El sistema está formado por dos elementos que actúan de forma coordinada:

  • Un chaleco de seguridad que, en estado vacío, cumple la función de un chaleco reflectante convencional y que, una vez inflado, se comporta como un chaleco flotador, facilitando la salida del vehículo en caso de inundación.
  • Una unidad de apoyo, fijada físicamente al chaleco, que centraliza las funciones de iluminación, señalización acústica y visual, y localización, evitando que el usuario deba buscarlas y coordinarlas en un momento crítico.

El chaleco de seguridad incorpora además, en un hombro, un bolsillo estanco destinado a proteger del agua el teléfono móvil del usuario.

Las decisiones de diseño del sistema responden a necesidades concretas identificadas en las distintas fases de una inundación, tal como se resume en la siguiente tabla:

Necesidad identificada Decisión de diseño
Disponer de protección desde el inicio de la emergencia. Sistema diseñado para guardarse en el interior del habitáculo del vehículo.
Acompañar y ayudar al usuario durante la inundación. Chaleco de seguridad de alta visibilidad, con capacidad de flotación cuando la situación lo requiere.
Evitar que el chaleco se vacíe a causa de un pinchazo o rotura. Sistema multi compartimentos de contención: ante una rotura, únicamente se vacía el compartimento afectado.
Mantener organizadas y disponibles las funciones de apoyo que facilitan la localización y la solicitud de ayuda. Unidad de apoyo integrada y fijada al chaleco, con medios de localización, iluminación y señalización visual y acústica.
Reducir el riesgo de enganche accidental por el cordón del silbato. Silbato ergonómico sin cordón, integrado en la unidad de apoyo, que permite su utilización sin manos.
Evitar perder la comunicación vía teléfono móvil a causa del agua. Bolsillo estanco para proteger el teléfono del usuario del agua.

Argollas y correa de enlace:

Exteriormente, el chaleco de seguridad también incorpora:

  • una argolla en cada hombro,
  • un bolsillo para guardar una correa de enlace.

Dicha correa de enlace queda guardada en el bolsillo, enrollada en forma de pequeño ovillo.

Cabe destacar que, una vez desenrollada, permite al usuario sujetarse a un punto de apoyo firme del entorno, o bien unir entre sí las argollas de varios chalecos de adultos, o las de un chaleco de adulto con las de un chaleco de niño o bebé.

Imagen de sistema KEPI completo

En la imagen izquierda se representa un sistema KEPI completo, donde se pueden apreciar en el chaleco de seguridad:

  • la unidad de apoyo en un hombro,
  • el teléfono en su bolsillo estanco,
  • una argolla en cada hombro,
  • una correa de enlace en el bolsillo izquierdo,
  • un tirador de bote de CO2 que sobresale por la parte inferior del chaleco.
Usuario usando el silbato sin manos

La unidad de apoyo en emergencias —visible en el hombro del chaleco de seguridad del sujeto de la imagen de la izquierda— comprende integrados:

  • un silbato ergonómico que por su ubicación permite al usuario utilizarlo sin manos,
  • un piloto rojo indicador de posición con prolongador extensible,
  • una linterna LED frontal,
  • un GPS opcional.

4. Arquitectura y características del chaleco de seguridad

En estado vacío, el chaleco de seguridad cumple las mismas funciones de alta visibilidad que un chaleco reflectante convencional. En estado inflado, se comporta como un chaleco flotador, con características específicas diseñadas para esta aplicación, materializadas mediante una ingeniería interior que persigue garantizar un uso seguro.

Dicha ingeniería interior incorpora una arquitectura modular de compartimentos hinchables independientes, dimensionada geométricamente para albergar un volumen total combinado de aire de al menos 28 litros. Aplicando el principio de empuje hidrostático, este volumen desplazado proporciona una fuerza de flotabilidad teórica calculada de 275 newtons, equivalente al nivel más alto de la norma EN ISO 12402, que clasifica los chalecos salvavidas en niveles de 100, 150 y 275 newtons.

En la fase de patronaje e industrialización, dicho volumen objetivo de 28 litros se distribuye de forma simétrica entre los compartimentos independientes (por ejemplo, 6 cámaras de aproximadamente 4,7 litros cada una).

Esta compartimentación está ideada para que, incluso ante la pérdida total de aire en uno de los módulos por pinchazo o rotura, la capacidad volumétrica remanente —del orden de 229 newtons en el ejemplo de 6 cámaras— mantenga una flotabilidad efectiva significativamente superior al nivel mínimo de 100 newtons, e incluso al intermedio de 150 newtons, establecidos por la norma EN ISO 12402.

El número de compartimentos empleado en este ejemplo (6 cámaras) constituye una configuración mínima considerada segura para el volumen total de diseño.

Esta arquitectura es escalable: de manera que al aumentar el número de compartimentos —por ejemplo, a 12 cámaras de aproximadamente 2,3 litros cada una—, la pérdida relativa de flotabilidad ante el fallo de un único módulo se reduce a la mitad (de un 16,7 % a un 8,3 % del volumen total), incrementando así la redundancia del sistema frente a perforaciones puntuales.

Dado que el sistema se encuentra en su fase de prototipado, aspectos como la resistencia mecánica de los materiales, la ergonomía en situaciones reales de evacuación y el rendimiento de flotabilidad se validarán experimentalmente mediante ensayos específicos.

Sistemas de inflado de los compartimentos hinchables

Los compartimentos están conectados a un conducto común, flexible y textil —lo que optimiza su plegado—, que dispone de una boca de llenado para el hinchado oral y de una boca de conexión rápida para una botella de CO2 opcional, activable mediante un tirador manual o, también de forma opcional, por detección automática de agua.

  • Llenado por vía oral —de 1 a 3 minutos— a través de la boca de llenado.
  • Llenado ultrarrápido —de 3 a 5 segundos— mediante la utilización de un bote de CO₂ opcional, activable manualmente o, de forma también opcional, por detección automática de agua.

Seguridad activa de contención

El conducto común incorpora interconexiones específicas antirretorno que permiten el inflado simultáneo de todos los compartimentos, mientras aíslan a cada uno de ellos de forma independiente. De este modo, ante una rotura o pinchazo, solo se vacía el compartimento afectado, y el resto conserva su capacidad de flotación completa.

Como refuerzo adicional, la resistencia a la perforación de los tejidos se asigna según el tamaño de cada compartimento: los compartimentos grandes, cuyo fallo afecta más a la flotabilidad total, están constituidos por tejidos más resistentes; los pequeños, al estar más protegidos por la redundancia del sistema, pueden estar constituidos por tejidos más ligeros y menos resistentes.

Dicha arquitectura está destinada a evitar los dos principales inconvenientes de los chalecos hinchables convencionales, que ante cualquier perforación pueden generar:

  • la pérdida total de flotabilidad, cuando son de una sola cámara;
  • la pérdida parcial de flotabilidad y el consiguiente desequilibrio, cuando son de dos cámaras y solo se daña una.

Ambos riesgos son especialmente relevantes en inundaciones, donde la probabilidad de rotura por arrastre de objetos es alta.

usuarios

Opcionalmente, el chaleco comprende un cuello hinchable que ayuda a la flotabilidad de la cabeza, especialmente indicado para niños, bebés, personas mayores o personas que no saben nadar, así como diseños y tallas diferenciados por sexo y edad.

chalecos inflables

5. Elementos diferenciales

Frente a chalecos reflectantes comunes y a chalecos salvavidas convencionales, KEPI plantea diferencias de diseño dirigidas al contexto específico de una inundación dentro del vehículo:

  • Los chalecos reflectantes convencionales cumplen una función exclusivamente pasiva de alta visibilidad en seco, sin capacidad de flotación si los ocupantes deben abandonar el vehículo en presencia de agua.
  • Los chalecos de espuma ofrecen flotación, pero su volumen dificulta su almacenamiento permanente en el habitáculo de un turismo.
  • Los chalecos salvavidas hinchables convencionales, además de requerir cierto espacio, pueden perder normalmente gran parte o la totalidad de su flotabilidad ante una rotura o pinchazo, un riesgo relevante en inundaciones dado el arrastre de objetos habitual en estas situaciones. La arquitectura de compartimentos independientes de KEPI está ideada para mitigar este riesgo.
  • Los elementos de apoyo en una emergencia (linterna, silbato, localizador, GPS) suelen encontrarse dispersos en el vehículo; su integración en una única unidad fijada al chaleco busca reducir el tiempo y el esfuerzo necesarios para localizarlos y coordinarlos en una situación de estrés.

6. Almacenamiento y utilización

KEPI ha sido concebido para plegarse y almacenarse en el interior del habitáculo del vehículo, de modo que esté disponible sin necesidad de buscarlo fuera de este en el momento de la emergencia.

El kit se completa con una bolsa hermética que aloja el chaleco plegado, la unidad de apoyo fijada y la correa de enlace. Esta bolsa admite el uso de una bomba de vacío convencional, lo que permite reducir al máximo su volumen y facilitar su ubicación en la guantera o en los compartimentos de las puertas del vehículo.

7. Aplicaciones

Al estar concebido para poder sustituir a los chalecos reflectantes convencionales usados en todos los vehículos, KEPI podría, en principio, ser empleado por cualquier ocupante de un vehículo, tanto en el ámbito civil —conductores particulares, flotas profesionales, servicios públicos de transporte— como en el ámbito institucional y militar, incluyendo unidades como la Unidad Militar de Emergencias (UME), que interviene habitualmente en este tipo de episodios.

Su aplicación puede extenderse asimismo a dispositivos de protección civil destinados a la prevención frente a inundaciones.

8. Posibilidades de desarrollo

En cuanto a su desarrollo, la invención cuenta con un Modelo de Utilidad —concedido a la titular de la invención, autora de este artículo— y se encuentra actualmente dentro del plazo de prioridad para su eventual solicitud internacional bajo el procedimiento PCT.

Respecto al chaleco hinchable: su materialización resulta técnicamente abordable, ya que no requiere tecnologías complejas, sino el desarrollo de tejidos y materiales adaptados a los requerimientos específicos de los compartimentos hinchables y de su envolvente.

Respecto a la unidad de apoyo: Desde el punto de vista industrial, sus componentes se basan en tecnologías ya consolidadas —iluminación LED, alimentación mediante pilas y micro-GPS—, por lo que el desarrollo se concentra principalmente en la integración y configuración textil del conjunto.

Más allá del contexto de inundación en vehículos, la arquitectura de compartimentos independientes de contención es, en principio, extensible a otros entornos donde el riesgo de perforación por objetos afilados o arrastre de materiales es relevante.

Del mismo modo, al no tratarse de un elemento integrado estructuralmente en el tejido del chaleco, la Unidad de Apoyo —con funciones de iluminación, señalización acústica y visual y localización— podría explorarse como accesorio desacoplable y adaptable a otros equipos de seguridad, como chalecos reflectantes de trabajo, mochilas o arneses de montaña, así como equipamiento para ciclismo y motociclismo, que actualmente no incorporan necesariamente estas funciones de forma integrada.

9. Conclusiones

KEPI es una propuesta que plantea una PREVENCIÓN basada en la disponibilidad inmediata de medios de flotación, señalización y localización, contribuyendo a ampliar las opciones de autoprotección de los ocupantes de vehículos en escenarios de inundación súbita.

Su diseño responde a un vacío identificado en la protección personal disponible dentro del vehículo, complementando —sin sustituir— las medidas de prevención y evacuación ya existentes.

Referencias

Agencia Estatal de Meteorología. (2026, 17 de junio). El año 2025 volvió a batir récords de temperatura en España. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
https://www.aemet.es/en/noticias/2026/06/IAC_2025

Federal Emergency Management Agency. (2020). Protecting yourself from a thunderstorm and flash floods. U.S. Department of Homeland Security.

Jonkman, S. N., y Kelman, I. (2005). An analysis of the causes and circumstances of flood disaster deaths. Disasters, 29(1), 75–97. https://doi.org/10.1111/j.0361-3666.2005.00275.x

Ministerio del Interior. (2024). Actualización de datos sobre las actuaciones del Gobierno de España ante las consecuencias de la DANA. Gobierno de España.
https://www.interior.gob.es/opencms/es/Info-DANA/

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