
A raíz del creciente deterioro en la salud mental de los empleados y de datos que revelan que cuatro de cada diez trabajadores enfrentan problemas de salud física, las empresas españolas están enfocando sus esfuerzos en apoyar el bienestar mental (69%) y físico (44%). Sin embargo, los empleados indican que su mayor preocupación es el bienestar financiero (62%), una prioridad que, en cambio, solo ocupa un 15% en la agenda de las empresas.
El 40% de los trabajadores presenta problemas moderados o graves en al menos dos dimensiones de su bienestar. Cualquier afectación en alguna de estas áreas puede desencadenar un aumento en el absentismo, presentismo y agotamiento, así como una disminución en el compromiso laboral. De acuerdo con el estudio GBAS, el 49% de los empleados tiene niveles de estrés superiores a la media, mientras que el 38% reporta síntomas de ansiedad o depresión.
“La salud de los trabajadores, especialmente la mental, está empeorando en España, siendo uno de los países donde esta tendencia es más evidente”, señala Gema Jiménez, directora de desarrollo de negocios en el área de salud y bienestar de WTW. Jiménez destaca que desde la pandemia, los niveles de ansiedad y depresión han alcanzado cifras alarmantes: uno de cada cuatro trabajadores las sufre, y casi la mitad experimenta altos niveles de estrés. “Estas cifras son comparables a las de la salida de la crisis del Covid, cuando las circunstancias eran excepcionales”, subraya.
Jiménez agrega que “las organizaciones que se enfocan en adoptar Programas de Bienestar para mejorar la salud de sus empleados logran mejores resultados empresariales, además de un mayor rendimiento financiero y una menor rotación de personal. Sin embargo, existe una clara brecha entre las prioridades de bienestar de las empresas y las necesidades manifestadas por los empleados”.
Si bien algunos programas empresariales han ayudado a mejorar el bienestar emocional de los empleados, la percepción de su efectividad ha disminuido: del 30% en 2022 al 20% en la actualidad. Además, hay una desconexión significativa, ya que la mayoría de las empresas (64%) considera que sus Programas de Bienestar son clave para la salud de los trabajadores, mientras que solo el 29% de los empleados está de acuerdo con esta afirmación. Esto resalta la necesidad de que las empresas optimicen su apoyo para alinearse mejor con las expectativas de sus empleados.
A pesar de esta desconexión, las empresas tienen grandes aspiraciones: el 51% planea convertir el bienestar en un pilar central de su estrategia de capital humano en los próximos tres años, frente al 24% actual. Además, muchas compañías (62%) buscan mejorar la comunicación sobre sus programas de bienestar y vincular el bienestar a la cultura empresarial (51%) para elevar los estándares en salud y bienestar.
Fernanda Armada, responsable de Experiencia del Empleado en España de WTW, afirma: “El empleado es el centro en las organizaciones que apuestan por fomentar un desempeño excepcional y el crecimiento profesional de cada uno de sus colaboradores. Estas empresas promueven el bienestar, la autonomía, el aprendizaje y el trabajo en equipo como medios para alcanzar mejores resultados empresariales. Siguen un modelo de Experiencia del Empleado de alto rendimiento, libre de paternalismo, en el que tanto empresa como empleado salen ganando”. Armada añade que, aunque cada vez más empresas se esfuerzan por mejorar el bienestar y la retribución de sus empleados, son pocas las que tienen un modelo probado que realmente genere una Experiencia del Empleado diferenciada. “Las organizaciones que implementan este modelo son las primeras en alcanzar sus objetivos, con resultados excepcionales y sostenidos en términos de productividad, eficiencia, calidad, compromiso de los empleados y satisfacción del cliente”, concluye.














