
La Ley de Yerkes-Dodson es especialmente relevante en el contexto del estrés laboral, ya que ayuda a entender cómo el nivel de activación influye en el rendimiento y bienestar de los trabajadores. Esta ley plantea que existe un nivel óptimo de estrés o activación que favorece el rendimiento, pero, si se sobrepasa, el rendimiento comienza a disminuir, lo que lleva a efectos negativos tanto en la productividad como en la salud del empleado.
En el ámbito laboral, la relación entre la activación (o estrés) y el rendimiento se manifiesta de la siguiente manera:
- Bajo nivel de estrés: Cuando los empleados tienen pocas demandas o no enfrentan retos en el trabajo, pueden experimentar aburrimiento, desmotivación y una disminución en el rendimiento. Esto puede derivar en un bajo compromiso y en una falta de satisfacción laboral.
- Estrés moderado (o nivel óptimo): Con un nivel adecuado de retos y responsabilidades, los empleados están motivados, concentrados y productivos. Este nivel de activación permite que los empleados utilicen sus habilidades de forma efectiva, manteniéndose en un estado de “eustrés” (estrés positivo) que es estimulante y beneficioso para el desempeño.
- Estrés elevado: Cuando las demandas laborales se vuelven excesivas y los empleados sienten que no pueden afrontarlas, el estrés se convierte en “distrés” (estrés negativo). Esto genera ansiedad, agotamiento y una disminución en el rendimiento, lo que puede desembocar en errores, absentismo laboral e, incluso, problemas graves de salud física y mental, como el síndrome de burnout.
La Ley de Yerkes-Dodson sugiere, por tanto, que es crucial que los empleadores encuentren un equilibrio entre las demandas laborales y los recursos disponibles para evitar que el nivel de estrés supere el punto óptimo. Esto implica:
- Proporcionar tareas y retos que resulten motivadores pero no abrumadores.
- Asegurarse de que los empleados tengan acceso a los recursos y el apoyo necesarios.
- Fomentar prácticas de bienestar laboral, como pausas activas, formación en gestión del estrés y un entorno de trabajo saludable.
Aplicar la Ley de Yerkes-Dodson al estrés laboral ayuda a promover un nivel de activación que maximice el rendimiento y mantenga el bienestar de los empleados, previniendo el agotamiento y otros problemas asociados al estrés excesivo.














