
Crisis de ergonomía en el trabajo: el 74 % de los empleados de oficina en España sufre dolores por su puesto laboral
Fellowes, empresa especializada en soluciones ergonómicas, ha publicado un preocupante estudio que revela una crisis de bienestar físico en los entornos de oficina en España. La encuesta, realizada a más de 1.000 empleados, muestra que el 74 % sufre dolores relacionados con su espacio de trabajo, siendo el dolor de espalda el más común, afectando al 55 % de los encuestados.
Uno de los datos más alarmantes es que el 37 % de los trabajadores se ausentó una media de 11 días en el último año debido a dolencias provocadas por su entorno laboral. Esto supone un coste significativo para las empresas españolas, tanto a nivel económico como en términos de productividad.
La investigación también pone de manifiesto deficiencias en la prevención: más de la mitad de los empleados afirma que en su empresa solo se realizan evaluaciones ergonómicas ocasionales o hace mucho tiempo que no se hacen. E incluso un 10 % señala que jamás se ha realizado una evaluación de riesgos en su puesto. Solo el 22 % considera que su organización está invirtiendo adecuadamente en equipamiento ergonómico.
“Estas cifras son muy alarmantes. Las empresas tienen la responsabilidad de garantizar el bienestar de sus empleados”, señala Héctor Barak, director general de Fellowes Ibérica. “Una correcta evaluación de riesgos y el equipamiento adecuado son claves para evitar molestias y aumentar la productividad.”
El estudio también explora el impacto del trabajo híbrido: un 21 % de quienes trabajan desde casa lo hace en cualquier superficie disponible, y un 10 % directamente con el portátil sobre las piernas. El dolor de espalda, en estos casos, es tan habitual como en la oficina.
Además del impacto físico, los efectos emocionales también son significativos. Un tercio de los trabajadores afirma que el dolor afecta negativamente a su estado de ánimo y vida social, y casi una cuarta parte recurre regularmente a medicación para paliar las molestias.
Frente a este panorama, el informe de Fellowes ofrece una visión del futuro del trabajo saludable. Para ello, identifica cinco pilares para diseñar espacios que impulsen el bienestar: flexibilidad, confort físico, bienestar mental, tecnología adecuada y sostenibilidad. Incorporar estos elementos no solo mejora la salud de los empleados, sino que aumenta su motivación, compromiso y rendimiento.
Desde Fellowes insisten en la importancia de realizar evaluaciones personalizadas del puesto de trabajo y dotar a cada empleado de las soluciones ergonómicas adecuadas. Solo así será posible construir entornos laborales más saludables, seguros y productivos en el contexto del trabajo híbrido y cambiante actual.















