
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lanzado un mensaje claro con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: la prevención de riesgos laborales necesita recursos humanos, medios materiales e inversión suficiente para ser realmente eficaz.
Bajo el lema “La prevención no se improvisa: necesita medios”, la organización advierte de que la salud laboral sigue siendo una asignatura pendiente y señala que muchos de los problemas actuales no se deben a la falta de normas, sino a la falta de capacidad real para aplicarlas en empresas y administraciones.
Según CSIF, los servicios de prevención se encuentran infradotados, con escasez de técnicos, personal médico y profesionales de Enfermería del Trabajo. Esta situación dificulta la realización de evaluaciones de riesgos actualizadas, el seguimiento adecuado de la salud, la adaptación de puestos de trabajo y la intervención efectiva en los centros.
La organización también alerta de que, sin inversión suficiente, la prevención corre el riesgo de convertirse en un trámite burocrático, alejado de su verdadera finalidad: proteger la salud de las personas trabajadoras. Por ello, reclama medidas estructurales que refuercen las plantillas, garanticen financiación y establezcan criterios mínimos de dotación.
CSIF recuerda además que la siniestralidad laboral continúa siendo elevada. En 2025 se registraron más de 620.000 accidentes laborales con baja y alrededor de 735 fallecimientos. En los dos primeros meses de 2026 ya se contabilizaban 104 muertes, un 6,1% más que en el mismo periodo del año anterior.
La organización pone también el foco en las enfermedades profesionales, cuyo reconocimiento considera insuficiente. En 2025 se comunicaron en España 30.713 partes de enfermedades profesionales, una cifra que, según CSIF, no refleja la magnitud real del problema. Muchas patologías derivadas del trabajo siguen sin reconocerse como profesionales y acaban tratándose como enfermedad común, con consecuencias para la persona trabajadora y para el sistema público de salud.
En este contexto, CSIF denuncia un problema de infradeclaración, infrareconocimiento y desprotección administrativa y sanitaria. La organización reclama, entre otras medidas, ratios mínimos de profesionales de prevención, refuerzo de la Inspección de Trabajo, mayor presencia preventiva en los centros, dotación presupuestaria específica, medios tecnológicos suficientes, formación continua y la incorporación de perfiles especializados como psicólogos y mediadores.
CSIF considera que la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales debe ser más ambiciosa y no limitarse a obligaciones formales. Para la organización, la prevención solo será efectiva si cuenta con medios suficientes, presencia real en los centros de trabajo y profesionales reconocidos, formados y adecuadamente dimensionados.















