El Ministerio de Salud del Perú ha aprobado el Documento Técnico: “Promoción de la Salud en los Lugares de Trabajo”, mediante la Resolución Ministerial N.° 546-2026-MINSA, publicada el 4 de junio de 2026.
La nueva disposición supone un paso relevante en el impulso de entornos laborales más saludables, al establecer un marco técnico orientado a fortalecer las acciones de promoción, prevención y protección de la salud de las personas trabajadoras en los centros de trabajo.
El documento técnico aprobado por el MINSA sitúa la promoción de la salud en el trabajo como una dimensión que va más allá del cumplimiento formal en seguridad y salud laboral. Su enfoque se dirige a favorecer condiciones laborales que contribuyan al bienestar físico, mental y social de las personas, integrando la salud en la gestión cotidiana de las organizaciones.
La resolución ministerial señala expresamente que se aprueba el Documento Técnico: “Promoción de la Salud en los Lugares de Trabajo”, como anexo integrante de la propia norma. Con ello, Perú refuerza la necesidad de que los lugares de trabajo no sean únicamente espacios donde se controlan riesgos, sino también entornos desde los que se promueven hábitos, condiciones y prácticas favorables para la salud.
Un enfoque preventivo más amplio
La promoción de la salud en los lugares de trabajo constituye una línea de actuación cada vez más relevante en las políticas públicas de seguridad y salud laboral. No se limita a evitar accidentes o enfermedades profesionales, sino que incorpora una visión más amplia del bienestar laboral, incluyendo factores como la alimentación saludable, la actividad física, la salud mental, los entornos seguros, la organización del trabajo y la participación de las personas trabajadoras.
Este tipo de documentos técnicos resultan especialmente importantes porque ayudan a traducir los principios generales de salud laboral en orientaciones prácticas para las empresas, instituciones y organizaciones. La prevención no puede quedar reducida a la reacción frente al daño; debe incorporar también estrategias que mejoren las condiciones de vida y trabajo de la población trabajadora.
En este sentido, la nueva norma peruana se alinea con una tendencia internacional cada vez más clara: integrar la promoción de la salud dentro de la gestión preventiva, superando una visión exclusivamente centrada en el accidente de trabajo o en la enfermedad profesional.
Lugares de trabajo como espacios de salud
Los lugares de trabajo son escenarios clave para la salud pública. En ellos las personas pasan una parte significativa de su vida, desarrollan relaciones sociales, están expuestas a determinados riesgos y adoptan, consolidan o modifican hábitos que pueden influir de forma directa en su bienestar.
Por ello, promover la salud en el trabajo no debe entenderse como una acción complementaria o decorativa, sino como una parte estratégica de la gestión organizacional. Las empresas y entidades tienen capacidad para generar entornos que favorezcan la salud, pero también para deteriorarla cuando las condiciones de trabajo, la carga, los horarios, el liderazgo o la cultura interna no son adecuados.
El interés de esta norma radica precisamente en recordar que la salud laboral no se construye solo desde la vigilancia médica o desde la entrega de equipos de protección. También requiere planificación, participación, información, intervención sobre las condiciones de trabajo y compromiso de la organización.
Una noticia de interés para toda la comunidad preventiva
La aprobación de este documento técnico en Perú es una noticia relevante para la comunidad preventiva iberoamericana. Refuerza el papel de la promoción de la salud en el trabajo y abre una oportunidad para seguir avanzando hacia modelos de gestión más integrales, donde la prevención de riesgos laborales, la salud pública y el bienestar organizacional se conecten de forma coherente.
Para las empresas, el mensaje es claro: promover la salud en el trabajo no consiste únicamente en realizar campañas aisladas, sino en incorporar la salud como criterio de gestión. Esto implica analizar necesidades, planificar actuaciones, asignar responsabilidades, evaluar resultados y revisar de forma continua las condiciones que influyen en el bienestar de las personas trabajadoras.
Perú da así un paso más en el desarrollo de políticas orientadas a entornos laborales saludables, en un momento en el que la salud mental, el envejecimiento de la población trabajadora, las enfermedades crónicas, los nuevos modelos de organización del trabajo y los factores psicosociales exigen respuestas más amplias y coordinadas.
La Resolución Ministerial N.° 546-2026-MINSA puede consultarse en la sede digital del Ministerio de Salud del Perú y en el diario oficial El Peruano.














