
La creciente digitalización de los edificios está transformando la forma de gestionar la seguridad. Los sistemas de control de accesos, videovigilancia, ventilación y protección contra incendios dependen cada vez más de infraestructuras conectadas, lo que introduce nuevos riesgos capaces de afectar directamente a la seguridad de las personas trabajadoras y de los ocupantes.
La frontera entre la seguridad física y la ciberseguridad es cada vez más difusa. En los edificios inteligentes, también conocidos como Smart Buildings, un incidente informático puede dejar de ser un problema exclusivamente tecnológico para convertirse en una emergencia con consecuencias sobre la seguridad de las personas, las instalaciones y la continuidad de la actividad.
Un ciberataque ya no implica únicamente la pérdida o sustracción de información confidencial. También puede comprometer sistemas de control de accesos, bloquear determinadas funciones de seguridad o afectar a instalaciones críticas, como los sistemas de extracción de humos de una planta industrial.
Ante esta nueva realidad, EXPOPROTECTION 2026, que se celebrará del 3 al 5 de noviembre en París, sitúa la convergencia entre seguridad física, prevención de riesgos y ciberseguridad entre los principales desafíos de las organizaciones.
Cuando un riesgo digital se convierte en un riesgo físico
El desarrollo de la Gestión Técnica de Edificios (GTE/GTC), los sistemas de control de accesos mediante credenciales móviles, la videovigilancia inteligente y los dispositivos conectados al Internet de las Cosas (IoT) ha incrementado la dependencia de las infraestructuras respecto a los sistemas digitales.
Esta evolución ofrece importantes posibilidades de automatización, supervisión y eficiencia, pero también amplía la superficie de exposición a posibles ciberataques.
Una intrusión informática puede provocar consecuencias que trascienden el ámbito digital. Entre los escenarios que deben contemplarse se encuentran la apertura no autorizada de accesos protegidos, la indisponibilidad de determinados sistemas de seguridad o el bloqueo de salidas durante una evacuación.
En instalaciones industriales, además, un ataque dirigido contra los sistemas de supervisión o control puede comprometer simultáneamente la seguridad de los trabajadores, la continuidad de la producción y la protección de las instalaciones.
Desde la perspectiva de la prevención de riesgos laborales, esta interdependencia plantea la necesidad de considerar las vulnerabilidades digitales cuando puedan originar o agravar situaciones de peligro físico.
Los sistemas de protección contra incendios también pueden verse comprometidos
Uno de los aspectos más sensibles de esta transformación es la conexión de los sistemas de seguridad contra incendios con las plataformas de gestión técnica y supervisión de los edificios.
La digitalización permite mejorar el seguimiento y la gestión de estas instalaciones, pero también introduce dependencias tecnológicas que deben analizarse adecuadamente.
Según advierte EXPOPROTECTION, un fallo digital o un ciberataque podría afectar al funcionamiento de las alarmas, los sistemas de extracción de humos y otros dispositivos de protección, especialmente cuando comparten infraestructuras o mecanismos de supervisión conectados.
Este escenario resulta especialmente relevante en edificios de gran ocupación, centros industriales e infraestructuras críticas, donde la disponibilidad y fiabilidad de los sistemas de emergencia constituyen elementos fundamentales para proteger a las personas.
La evaluación de estos riesgos requiere considerar no solo la protección tecnológica, sino también la capacidad de mantener las funciones esenciales de seguridad cuando se produce una interrupción de los sistemas digitales.
NIS2 y CER: un nuevo enfoque europeo de resiliencia
La convergencia entre amenazas físicas y digitales se desarrolla en un contexto de mayores exigencias regulatorias europeas.
La Directiva (UE) 2022/2555, conocida como NIS2, establece un marco de medidas para alcanzar un elevado nivel común de ciberseguridad en la Unión Europea, reforzando la gestión de riesgos, la gobernanza y la responsabilidad de las entidades comprendidas en su ámbito de aplicación.
Por su parte, la Directiva (UE) 2022/2557, conocida como CER, aborda la resiliencia de las entidades críticas frente a amenazas capaces de comprometer la prestación de servicios esenciales.
Ambas iniciativas responden a la necesidad de mejorar la capacidad de las organizaciones para prevenir, resistir y recuperarse de incidentes graves.
En Francia, la articulación de estos marcos regulatorios forma parte del debate sobre el fortalecimiento de la resiliencia de las infraestructuras críticas, una cuestión especialmente relevante para los operadores de instalaciones conectadas.
Conviene señalar que las obligaciones concretas derivadas de NIS2 y CER dependen del ámbito de aplicación de cada directiva y de su correspondiente desarrollo y transposición nacional, por lo que no todas las empresas o edificios inteligentes están sujetos automáticamente a los mismos requisitos.
Romper los silos: integrar prevención, seguridad física y ciberseguridad
Uno de los principales mensajes trasladados por EXPOPROTECTION es la necesidad de superar los modelos de gestión en los que cada departamento aborda los riesgos de forma aislada.
La seguridad de las personas y de las instalaciones exige cada vez más una colaboración coordinada entre los responsables de ciberseguridad, seguridad física, gestión de crisis y seguridad y salud en el trabajo.
Esta coordinación debe permitir identificar escenarios en los que un incidente digital pueda desencadenar consecuencias físicas y establecer procedimientos capaces de responder a situaciones complejas.
Entre las actuaciones técnicas destacadas se encuentran:
- Segmentación de redes: separar adecuadamente los sistemas y limitar las posibilidades de propagación de un incidente informático.
- Supervisión avanzada: disponer de mecanismos para detectar anomalías, incidentes y comportamientos que puedan comprometer funciones críticas.
- Modos de funcionamiento degradado: prever cómo mantener las funciones esenciales cuando determinados sistemas digitales dejan de estar disponibles.
- Procedimientos alternativos: desarrollar instrucciones operativas que puedan aplicarse sobre el terreno, incluso cuando las herramientas informáticas no estén disponibles.
- Simulacros multirriesgo: realizar ejercicios que combinen diferentes amenazas, como una avería informática grave y una intrusión física simultánea.
Este enfoque pretende aumentar la resiliencia de las organizaciones y garantizar una respuesta coordinada ante incidentes que afecten a diferentes ámbitos de seguridad.
Los expertos reclaman una visión integrada de la seguridad
EXPOPROTECTION recoge las reflexiones de diferentes profesionales especializados en gestión de riesgos, seguridad y ciberseguridad, que coinciden en la importancia de abordar conjuntamente las amenazas físicas y digitales.
Laurence Marchal: colaboración entre expertos digitales y de seguridad física
Laurence Marchal, presidenta de Agrépi, destaca que el crecimiento de los edificios inteligentes ha generado una vinculación cada vez más estrecha entre los sistemas digitales y la seguridad de sus ocupantes.
En su análisis, señala que una brecha de ciberseguridad puede comprometer directamente las infraestructuras y que resulta necesario adoptar un enfoque global de ingeniería de riesgos.
Marchal subraya especialmente la protección de los accesos críticos, como los sistemas de mantenimiento remoto, y la necesidad de reunir a expertos informáticos y especialistas en seguridad física dentro de equipos multidisciplinares.
Esta cooperación permite mejorar la anticipación, la prevención y la capacidad de respuesta frente a amenazas complejas.
Ronan Jezequel: instalaciones seguras y productos resistentes a los ciberataques
Por su parte, Ronan Jezequel, director de Innovación y Desarrollo del Grupo CNPP, considera fundamental actuar simultáneamente sobre la seguridad de las instalaciones y la robustez de los productos utilizados.
Desde esta perspectiva, los instaladores deben incorporar medidas específicas de ciberseguridad en sus proyectos y apoyarse en buenas prácticas y marcos de referencia adecuados.
Al mismo tiempo, los dispositivos y sistemas integrados deben ofrecer garantías de resistencia frente a ataques digitales.
En este contexto, Jezequel destaca la importancia del Reglamento Europeo de Ciberresiliencia, conocido como Cyber Resilience Act (CRA), como referencia para reforzar los requisitos de ciberseguridad de determinados productos con elementos digitales.
La combinación de una instalación rigurosa y productos diseñados para resistir amenazas digitales constituye, según su planteamiento, una condición esencial para desarrollar infraestructuras conectadas más resilientes.
Benoît Grunemwald: los edificios deben gestionarse como sistemas digitales
Benoît Grunemwald, experto en ciberseguridad de ESET France, recuerda que los edificios actuales funcionan cada vez más como auténticos sistemas digitales.
Las cámaras de videovigilancia, el control de accesos, la ventilación y la gestión técnica se encuentran conectados a redes IP, lo que facilita nuevas posibilidades de gestión, pero también los expone a vulnerabilidades informáticas.
Para Grunemwald, el desafío no consiste únicamente en incorporar más tecnologías de seguridad, sino en transformar la forma en que se administran.
Esto implica aplicar a los equipos de seguridad conectados criterios rigurosos de administración, supervisión, mantenimiento y actualización, similares a los utilizados en los sistemas informáticos.
La prevención de riesgos laborales ante los nuevos riesgos ciberfísicos
La transformación digital de los edificios introduce un nuevo ámbito de atención para los responsables de seguridad y salud en el trabajo.
Cuando los sistemas conectados intervienen en funciones relacionadas con la protección de las personas, su disponibilidad y fiabilidad pueden convertirse en elementos relevantes para la gestión preventiva.
Desde esta perspectiva, resulta conveniente que las organizaciones analicen las posibles consecuencias físicas de los fallos tecnológicos y su interacción con los procedimientos de emergencia, evacuación y respuesta ante incidentes.
La coordinación entre prevención de riesgos laborales y los responsables tecnológicos permite identificar dependencias críticas, mejorar la planificación de emergencias y evitar que una vulnerabilidad digital termine comprometiendo la protección de las personas trabajadoras.
Esta evolución refuerza la importancia de avanzar hacia modelos de gestión de riesgos integrados, capaces de contemplar simultáneamente las dimensiones física, tecnológica y organizativa de la seguridad.
EXPOPROTECTION 2026: un punto de encuentro para la seguridad global
La convergencia entre tecnologías y amenazas será uno de los ejes de EXPOPROTECTION 2026, cuya 30.ª edición se celebrará del 3 al 5 de noviembre en Paris Expo Porte de Versailles, pabellón 1.
Esta feria bienal, especializada en prevención y gestión de riesgos, reúne a cerca de 660 expositores y aproximadamente 14.500 visitantes, según los datos facilitados por la organización.
El evento aborda distintos ámbitos de la seguridad, desde la prevención de riesgos laborales y la seguridad industrial hasta la protección frente a riesgos climáticos, la ciberseguridad y las amenazas contra personas e instalaciones.
Con el lema centrado en romper los compartimentos estancos de la gestión de riesgos ante la convergencia de amenazas y tecnologías, EXPOPROTECTION pretende impulsar el intercambio de conocimientos y soluciones que contribuyan a reforzar la resiliencia de las organizaciones.
La seguridad de los edificios inteligentes exige, cada vez más, una visión global que permita anticipar las consecuencias físicas de los incidentes digitales y proteger tanto a las infraestructuras como a las personas que trabajan y desarrollan su actividad en ellas.
Más información:
EXPOPROTECTION 2026















