Las Notas Técnicas de Prevención (NTP) 1206 y 1207 abordan las inspecciones internas de materiales e instalaciones eléctricas de baja tensión en zonas con atmósferas explosivas (zonas ATEX). A continuación, se ofrece un resumen combinado de los puntos principales.
Introducción y contexto
Las zonas ATEX presentan riesgos significativos debido a la posible presencia de atmósferas explosivas, originadas por gases, vapores o polvos inflamables. Las instalaciones eléctricas en estas áreas deben cumplir estrictos requisitos de diseño, selección y mantenimiento para garantizar la seguridad. La normativa específica, como la UNE-EN 60079-14 y UNE-EN 60079-17, regula tanto el diseño como el mantenimiento e inspección de dichas instalaciones.
Tipos de inspecciones
Las inspecciones internas se clasifican en tres niveles:
- Visual: Detecta defectos evidentes sin herramientas ni desmantelamiento del equipo.
- Cercana: Incluye defectos en áreas de difícil acceso, utilizando herramientas simples.
- Detallada: Requiere el desmontaje parcial de equipos y el uso de herramientas específicas para detectar fallos internos.
La elección del grado de inspección depende de factores como el tipo de protección del equipo, su ubicación y las condiciones ambientales. Las inspecciones visuales y cercanas pueden realizarse con el equipo en funcionamiento, mientras que las detalladas exigen la desconexión.
Planificación de inspecciones
Cada empresa debe desarrollar un plan de inspecciones que contemple:
- El grado y frecuencia de inspecciones, basados en riesgos y especificaciones del fabricante.
- La modalidad: periódica o supervisión continua, según la presencia y cualificación del personal en la zona.
Además, las inspecciones por muestreo permiten evaluar representativamente las condiciones de los equipos y ajustar la periodicidad según los resultados obtenidos.
Caso práctico (NTP 1207)
El ejemplo práctico describe el proceso de inspecciones en una planta de extracción de aceite de orujo. En la zona de secado, donde se manejan polvos combustibles, se establece un plan inicial de inspecciones periódicas con un intervalo de tres años. Sin embargo, debido a la acumulación de polvo y sus riesgos asociados, este intervalo se ajusta a dos años, realizando inspecciones adicionales por muestreo.
Documentación y cualificación del personal
Se requiere un dossier de verificación que registre:
- Clasificación de zonas ATEX.
- Características de los equipos.
- Historial de inspecciones y mantenimientos.
El personal encargado debe estar altamente capacitado, distinguiéndose entre técnicos con función ejecutiva y personal cualificado. Ambos roles necesitan formación continua y evaluaciones periódicas.
El cumplimiento de estas directrices es esencial para minimizar riesgos en zonas ATEX. La combinación de un plan robusto, personal cualificado y un sistema de inspección adaptativo garantiza la integridad de las instalaciones eléctricas y la seguridad de los trabajadores.














