
¿Qué es y por qué es obligatorio?
Un protocolo de acoso laboral es un documento que establece medidas preventivas, canales de denuncia, procedimientos de investigación y sanciones para erradicar situaciones de acoso en el entorno laboral, ya sea moral, sexual, por razón de sexo, ciberacoso, entre otros. Todas las empresas, independientemente de su tamaño, están obligadas legalmente a tenerlo.
Pasos para elaborarlo
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Designar responsable(s)
Constituye una comisión o asigna a una persona encargada de diseñar y gestionar el protocolo. En organizaciones con más de 50 empleados, lo habitual es una comisión paritaria; en empresas más pequeñas, basta una persona responsable y su suplente. -
Realizar un diagnóstico
Evalúa la situación actual dentro de la empresa (clima, posibles riesgos psicosociales, cultura interna) para identificar áreas vulnerables y definir medidas específicas de prevención. -
Redactar el documento del protocolo
Debe incluir:-
Declaración de principios y definición del acoso.
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Ámbito de aplicación: todos los trabajadores, centros y actividades, incluso fuera del espacio físico de la empresa.
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Conductas consideradas acoso.
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Medidas preventivas, formativas y proactivas.
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Procedimiento provisiorio (medidas cautelares) y reactivo (investigación y sanciones).
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Establecer canales de denuncia
Define medios accesibles y confidenciales, como buzones físicos, formularios online o correos específicos, garantizando la privacidad de las personas afectadas y la no represalia hacia ellas o los denunciados. -
Procedimientos internos
Detalla el proceso desde la recepción de la denuncia, pasando por la fase inicial de valoración, la investigación formal, la toma de decisiones disciplinarias y las medidas protectoras tanto preventivas como correctivas. -
Medidas de protección y apoyo
Incluye medidas inmediatas, como separación de partes implicadas, apoyo psicológico, seguimiento y control del caso, para dar seguridad a las víctimas y garantizar su bienestar. -
Formación y sensibilización
Implementa actividades formativas periódicas dirigidas a todos los niveles de la organización (empleados, mandos y dirección) sobre acoso, igualdad de género, respeto y uso correcto del protocolo. -
Comunicación interna
Difunde el protocolo de forma clara mediante charlas, correos internos, carteles o sesiones formativas para asegurar que toda la plantilla conozca su contenido y se sienta respaldada. -
Seguimiento y revisión
Lleva un registro de los casos, evalúa periódicamente la eficacia del protocolo, revisa y actualiza el documento, ajustándolo a cambios normativos o internos, así como al feedback recibido.
Consecuencias del incumplimiento
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La ausencia de un protocolo puede suponer una infracción leve, grave o muy grave, con multas que van desde unos pocos miles hasta más de 120.000 €.
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Aumenta la responsabilidad legal de la empresa en caso de que ocurra un caso de acoso.















