
Uno de los objetivos prioritarios de la reforma del Reglamento General de Circulación es adaptar su contenido a las normas vigentes y responder a las nuevas necesidades derivadas del avance de las infraestructuras y de las tecnologías de la movilidad. Esta actualización afecta tanto al articulado como al Anexo I y a los catálogos oficiales de señalización.
Entre los principales cambios está la modificación del diseño y la definición de numerosos elementos de señalización, incluidas señales verticales, marcas viales y una clarificación específica de la señalización circunstancial. También se introducen nuevas señales que responden a demandas actuales y se eliminan aquellas que han quedado obsoletas o que ya no están contempladas por normativas recientes.
Las modificaciones buscan alinear el reglamento con la Ley sobre Tráfico, mejorar la comprensión y visibilidad de las señales, modernizar pictogramas como los del ferrocarril o la bicicleta y dar una mejor respuesta a las necesidades de peatones y ciclistas. Asimismo, se ajustan los tamaños para favorecer una fabricación más eficiente y sostenible, se amplía la información en estaciones de servicio con nuevos tipos de combustibles, se incorporan señales más detalladas de aparcamiento y se modifican otras debido al trabajo de humanización que se está realizando en multitud de municipios.
Otro aspecto destacado es la eliminación de connotaciones de género en la simbología para fomentar así un lenguaje visual más inclusivo. Con esta propuesta se mejora la estructura normativa al reservar en el articulado general una mención breve a la tipología de las señales y desarrollar en el Anexo I todos los detalles sobre forma, color, diseño, significado y dimensiones junto al nuevo catálogo, que recoge de manera visual y ordenada todas las señales verticales y marcas viales.
Además, los Ministerios del Interior y de Transportes y Movilidad Sostenible podrán, mediante orden ministerial conjunta, modificar, eliminar o incorporar nuevas señales al catálogo oficial, lo que permitirá una adaptación más ágil y eficaz del sistema de señalización a futuras necesidades
Fuente: DGT














