En el marco del V Congreso Internacional Prevencionar, María González Romero ofreció una ponencia inspiradora titulada “Conectando personas, transformando entornos”, en la que abordó la comunicación como eje transformador del bienestar en el trabajo.
La autora partió de una idea clara: muchas veces, en nuestras relaciones laborales, las dificultades no provienen de las tareas, sino de cómo nos comunicamos. En su intervención, puso el foco en aquellos hábitos comunicativos que generan distancia —como emitir juicios, mezclar hechos con opiniones, o confundir necesidades con estrategias— y propuso herramientas para reconectar con una comunicación más auténtica, humana y efectiva.
Uno de los marcos centrales de la ponencia fue la Comunicación No Violenta (CNV), un enfoque desarrollado por Marshall Rosenberg que invita a expresarnos desde la empatía y la honestidad. María desglosó sus cuatro pasos fundamentales: observar sin evaluar, expresar lo que sentimos, identificar nuestras necesidades reales y formular peticiones claras. Esta estructura, lejos de ser rígida, se mostró como una guía práctica para mejorar la convivencia laboral, reducir tensiones y fomentar entornos más colaborativos.
La ponencia también incluyó una reflexión sobre el papel de la inteligencia artificial en los entornos laborales: “La IA más humana es la que nos devuelve a lo esencial”, afirmó, invitando a combinar tecnología con conexión emocional y conciencia plena.
Con un lenguaje cercano, dinámico y lleno de ejemplos, María González recordó que comunicar no es solo transmitir información, sino construir vínculos. Y que el bienestar organizacional no se decreta, sino que se cultiva conversación a conversación.
Una intervención que dejó huella por su sencillez, profundidad y aplicabilidad directa en cualquier equipo de trabajo.














