
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales marcará un antes y un después en la forma de entender la seguridad y salud en el trabajo en España. Su objetivo es modernizar el sistema preventivo, hacerlo más inclusivo y adaptarlo a los nuevos riesgos y realidades del mundo laboral. Estas son las diez claves esenciales de la nueva normativa:
1. Lenguaje inclusivo y visión integral de la salud.
El concepto de “persona trabajadora” sustituye al de “trabajador”, y la salud se amplía a las dimensiones física, mental, social y moral.
2. Perspectiva de género, edad y diversidad.
La prevención deberá contemplar las características personales, la edad, el género y la diversidad como factores determinantes en la evaluación de riesgos.
3. Riesgos psicosociales y salud mental.
Se separan las áreas de ergonomía y psicosociología aplicada. Se anuncia un reglamento específico sobre riesgos psicosociales y se refuerza la vigilancia de la salud mental.
4. Formación preventiva más exigente.
La formación práctica deberá ser presencial y repetirse cuando se detecten deficiencias. Las pymes podrán acceder a bonificaciones para facilitar su cumplimiento.
5. Planificación preventiva reforzada.
El Plan de Prevención deberá contemplar recursos humanos, materiales y económicos, además de procedimientos documentados por actividad.
6. Servicios de prevención más transparentes.
Los servicios deberán disponer de al menos tres disciplinas y garantizar la transparencia de sus memorias. Se potencia la figura de los servicios mancomunados.
7. Coordinación y cooperación institucional.
Se integran los mecanismos de coordinación de actividades empresariales en los planes de prevención, con intercambio de datos entre Sanidad e Inspección de Trabajo.
8. Nuevos derechos y representación preventiva.
Nace la figura de las personas delegadas territoriales de prevención, se reconoce el derecho a la desconexión digital y se amplía el concepto de riesgo grave e inminente.
9. Apoyo y simplificación para PYMES.
Las pequeñas empresas podrán aplicar modelos simplificados, acceder a apoyo institucional y recibir formación bonificada y adaptada a su tamaño.
10. Formación técnica y profesionalización.
Se actualiza el RD 39/1997 para elevar las exigencias formativas de los técnicos en prevención, impulsar la formación continua y reconocer nuevas competencias en salud mental, género y digitalización.
En definitiva, la reforma impulsa una prevención más humana, moderna y corresponsable, adaptada a la realidad laboral del siglo XXI.















