
La aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) a la seguridad y salud en el trabajo está dejando de ser un escenario futurista para convertirse en una herramienta real de apoyo a la gestión preventiva. En este contexto, Asepeyo ha publicado la guía “Inteligencia Artificial para mejorar la seguridad laboral en tu empresa”, elaborada en el marco del Plan de Actividades Preventivas de la Seguridad Social 2025, con el objetivo de orientar a las organizaciones en el uso responsable y eficaz de estas tecnologías .
La guía se centra específicamente en la IA aplicada a la visión artificial, una tecnología capaz de monitorizar entornos de trabajo de forma continua, identificar situaciones de riesgo en tiempo real y generar alertas inmediatas a través de distintos canales (ópticos, acústicos, hápticos o notificaciones digitales). Este enfoque permite reducir los tiempos de reacción y actuar antes de que el riesgo derive en accidente, reforzando el carácter preventivo de la intervención.
Desde el punto de vista metodológico, el documento propone un proceso estructurado que va desde la detección de situaciones peligrosas, la generación de alertas y la actuación humana, hasta el análisis posterior de causas, la extracción de informes y la adopción de medidas preventivas cuando procede. Este planteamiento subraya una idea clave: la tecnología no sustituye al factor humano, sino que lo complementa y lo apoya en la toma de decisiones.
Entre los principales beneficios identificados destacan la supervisión objetiva 24/7, la disponibilidad de datos verificables, la respuesta inmediata ante situaciones críticas, la optimización de recursos preventivos y el fortalecimiento de la cultura preventiva. La guía también pone el foco en un aspecto especialmente sensible: la privacidad, señalando que estos sistemas deben diseñarse para no identificar personas y cumplir estrictamente con la normativa de protección de datos.
Finalmente, el documento analiza el encaje legal de estas soluciones en el marco normativo vigente (LOPDGDD, RGPD, Ley 31/1995, RD 39/1997, entre otros), concluyendo que la IA puede ser una herramienta plenamente compatible con la legislación preventiva, siempre que su implantación se realice con criterios técnicos, jurídicos y éticos claros.
En definitiva, la guía plantea la visión artificial como un aliado estratégico para evolucionar hacia una prevención más anticipativa, basada en datos y orientada a la reducción efectiva de la siniestralidad laboral, sin perder de vista la responsabilidad empresarial ni el papel central de las personas.














