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Eslingas y seguridad laboral: un elemento pequeño con un impacto crítico en la elevación de cargas

eslingasLas eslingas son uno de esos equipos auxiliares que muchas veces pasan desapercibidos hasta que fallan. Sin embargo, en cualquier operación de elevación, manutención o traslado de cargas suspendidas, su papel es decisivo: son el elemento que conecta la carga con el equipo de elevación. Si la eslinga no es adecuada, está deteriorada o se utiliza mal, el riesgo principal es claro: la caída de la carga, con consecuencias potencialmente graves o mortales.

La Nota Técnica de Prevención 866 del INSST define las eslingas de cable de acero como un sistema versátil y seguro para conectar cargas y equipos de elevación, siempre que se seleccionen y utilicen correctamente. La propia NTP advierte que su rotura o deficiente utilización puede ocasionar accidentes graves por atrapamiento de personas debido al desprendimiento de la carga  .

No todas las eslingas sirven para todo

Uno de los errores más frecuentes en seguridad laboral es tratar la eslinga como un accesorio genérico. No lo es. La elección debe considerar, como mínimo, el peso de la carga, su geometría, los puntos de amarre, el centro de gravedad, la presencia de aristas vivas, el ángulo de trabajo, la temperatura, el ambiente de uso y el tipo de operación.

En las eslingas de cable de acero, la Carga Máxima de Utilización —C.M.U. o W.L.L.— es el dato fundamental. La NTP 866 recuerda que esta carga representa la masa máxima que se permite levantar con una eslinga en servicio normal y que el coeficiente de seguridad para eslingas de cable de acero es 5  .

Ahora bien, la C.M.U. marcada no debe interpretarse de forma aislada. Puede reducirse según la forma de utilización. Por ejemplo, cuando el punto de apoyo tiene un diámetro reducido respecto al cable, la capacidad de trabajo disminuye. También se modifica según el ángulo de los ramales, el uso en ahorcado, en cesto o con varios ramales.

Principales riesgos asociados al uso de eslingas

El riesgo más evidente es la caída de la carga, pero detrás de esa caída suelen existir causas muy concretas:

Mal estrobado o eslingado de la carga. Una carga mal amarrada puede desplazarse, girar o soltarse durante la elevación.

Uso de eslingas dañadas. Alambres rotos, deformaciones, corrosión, aplastamientos, cocas o desgaste reducen la resistencia real del conjunto.

Elección incorrecta de la eslinga. Una eslinga insuficiente para el peso, el ángulo o la configuración de trabajo puede fallar aunque aparentemente esté en buen estado.

Aristas vivas sin protección. Las cargas con cantos vivos pueden dañar el cable si no se utilizan cantoneras o protecciones adecuadas.

Accesorios inadecuados. Anillas, grilletes, ganchos o elementos de unión deben ser compatibles y tener capacidad suficiente.

Falta de formación. La NTP insiste en que las eslingas deben ser utilizadas por personas que hayan recibido formación adecuada  .

Conviene ser claros: en operaciones de elevación, la improvisación no es una opción preventiva aceptable.

Reglas básicas de utilización segura

Antes de usar una eslinga debe comprobarse que es conforme a lo solicitado, dispone de certificado, tiene marcado correcto y sus características son adecuadas para el uso previsto. Además, nunca debe superarse la C.M.U. de la eslinga y, si se desconoce el peso de la carga, debe estimarse por exceso.

La NTP 866 establece una serie de criterios esenciales: evitar aceleraciones y frenadas bruscas, verificar la carga efectiva en ramales inclinados, no trabajar con ángulos superiores a 60° respecto a la vertical, seleccionar puntos de fijación que impidan desplazamientos y buscar que el centro de gravedad quede lo más próximo posible a la vertical de elevación  .

También es especialmente importante realizar una elevación de prueba. Antes de levantar completamente la carga, debe tensarse suavemente la eslinga y elevar la carga unos centímetros para comprobar el amarre y el equilibrio. Durante esa fase no se deben tocar ni la carga ni las eslingas.

Inspección: la barrera preventiva que no puede fallar

Las eslingas deben inspeccionarse periódicamente, pero también antes de su uso. La NTP 866 indica que deben ser inspeccionadas diariamente por el personal que las utiliza y que debería realizarse una inspección en profundidad al menos cada 12 meses, pudiendo reducirse este plazo según la severidad del servicio. Además, deben mantenerse registros de dichas inspecciones  .

La retirada del servicio debe ser inmediata cuando existan defectos relevantes, entre ellos:

  • Marcado inexistente o ilegible.
  • Daños, deformaciones o fisuras en accesorios.
  • Casquillos deteriorados o trenzados deshechos.
  • Alambres rotos por encima de los límites admisibles.
  • Deformaciones del cable, como cocas, aplastamientos o nidos.
  • Disminución del diámetro nominal del cable en un 10%.
  • Corrosión avanzada.
  • Daños por calor evidenciados por decoloración de los alambres  .

Un punto importante: una eslinga puede estar físicamente en buen estado y, aun así, ser inadecuada para el uso previsto. Esa distinción es clave en la evaluación preventiva.

Marcado, trazabilidad y responsabilidad

Cada eslinga debe estar marcada de forma legible y duradera. El marcado mínimo debe incluir la marca del fabricante, la identificación que la vincule con su certificado, la C.M.U. y el marcado CE. En eslingas de dos o más ramales, debe añadirse la información relativa a las cargas máximas de utilización y los ángulos de aplicación  .

Este marcado no es un mero formalismo. Permite verificar la capacidad del equipo, asegurar su trazabilidad y facilitar la gestión documental. Una eslinga sin identificación clara no debería utilizarse.

Marco normativo aplicable

Desde el punto de vista preventivo, las eslingas deben integrarse en la gestión de los equipos de trabajo de la empresa. El Real Decreto 1215/1997 exige que los equipos puestos a disposición de los trabajadores sean adecuados al trabajo, estén convenientemente adaptados y se conserven mediante un mantenimiento adecuado durante todo su tiempo de utilización. También prevé comprobaciones periódicas cuando los equipos estén sometidos a deterioros susceptibles de generar situaciones peligrosas  .

En materia de comercialización y puesta en servicio de máquinas, el Real Decreto 1644/2008 transpuso la Directiva 2006/42/CE. Además, el INSST recuerda que el Reglamento (UE) 2023/1230 relativo a las máquinas derogará dicha directiva y será aplicable a partir del 20 de enero de 2027  .

Las eslingas no son un simple complemento de la grúa, el polipasto o el puente grúa. Son un componente crítico de seguridad. Su selección, uso, inspección, almacenamiento y retirada del servicio deben formar parte de un procedimiento preventivo claro, conocido y aplicado.

La prevención en operaciones de elevación no depende únicamente de tener buenos equipos, sino de controlar todo el sistema: carga, eslinga, accesorios, operario, entorno, método de trabajo e inspección. Cuando una carga queda suspendida, cualquier error deja de ser pequeño.

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