
La entidad ha apostado por el modelo de trabajo híbrido (presencial y remoto) en todo el Grupo de forma permanente, y lo adaptará a la normativa local y a las necesidades de cada país. “Creemos firmemente que dotar a nuestra plantilla de flexibilidad en las formas de trabajo incrementa el nivel de satisfacción y su compromiso”, afirma Carlos Casas, responsable global de Talento y Cultura de BBVA. “Desde septiembre de 2021 hemos testado este modelo para extraer aprendizajes y mejoras que nos han llevado a la actual propuesta”, explica el directivo.
Con carácter general, el modelo establece un mínimo de un 60% del tiempo presencial y un máximo de un 40% en remoto, siempre que sea posible en función de la naturaleza del puesto. Esta medida aplicará a más de 12.000 empleados en España, principalmente de servicios centrales y funciones de apoyo, y se está incorporando gradualmente en el resto de países donde el banco tiene presencia.
Cada empleado en España podrá fijar estos porcentajes de forma trimestral, de acuerdo con su responsable y las necesidades de los equipos. Los empleados que opten por esta modalidad firmarán un contrato de trabajo a distancia, con carácter voluntario y reversible para ambas partes. Adicionalmente, se permitirá la flexibilidad intradía y la posibilidad de trabajar desde dos domicilios diferentes ubicados en el mismo país. El banco ya dotaba de equipos y teléfonos móviles a la plantilla y los empleados pueden solicitar una silla ergonómica homologada, pantalla, teclado y ratón. Según lo establecido en la Ley 10/2021 de trabajo a distancia en España, el banco abonará la compensación prevista en el convenio colectivo por trabajar desde casa, ya que la modalidad elegida por BBVA supera el 30% de teletrabajo establecido en dicha Ley.














