
Autor: Iván Sáenz de Cámara – Experto en Cultura Preventiva y Gestión Psicosocial
En el marco del V Congreso Internacional Prevencionar, Iván Sáenz de Cámara presentó una reflexión profunda y necesaria sobre cómo avanzar hacia una cultura activa de prevención de riesgos psicosociales bajo el sugerente título “El día después de la evaluación”.
A menudo, las empresas entienden la evaluación de riesgos psicosociales como un fin en sí mismo. Sin embargo, Sáenz de Cámara invitó a los asistentes a mirar más allá de los informes y los datos, y a centrarse en lo que realmente ocurre después de la evaluación, cuando se trata de convertir los resultados en acciones transformadoras.
El ponente destacó que una cultura preventiva madura no se redacta en políticas, sino que se construye día a día mediante la comunicación bidireccional, la participación de los equipos, el apoyo social, la autonomía y el feedback. La clave está en traducir los diagnósticos en comportamientos cotidianos, donde la gestión del clima laboral, las habilidades de liderazgo y el acompañamiento emocional adquieren protagonismo.
En este sentido, subrayó la necesidad de cuidar a los mánagers, dotándolos de nuevas habilidades para detectar y gestionar el estrés —propio y de sus colaboradores—, resolver conflictos, abordar situaciones difíciles y aplicar medidas disciplinarias con empatía y equilibrio.
Sáenz de Cámara propuso pasar de las medidas impuestas a las iniciativas compartidas, donde los protocolos, las observaciones preventivas, las reuniones de seguimiento o las campañas de promoción de la salud no sean tareas administrativas, sino parte del ADN de la organización.
“La prevención que necesitamos no se mide, se construye”, concluyó el ponente, recordando que el verdadero cambio ocurre cuando los equipos interiorizan la prevención como una forma de relación y cuidado mutuo. Una llamada inspiradora a evolucionar del control a la cultura, y de la evaluación a la acción.














