El estudio, desarrollado en el marco del grupo de investigación GENUD Toledo, incide en los beneficios de mantener un estilo de vida activo en personas mayores y subraya la importancia “no solo de la actividad física, sino de reducir el tiempo sedentario y realizar pausas activas que rompan los comportamientos sedentarios”. Estos dos últimos “pueden ser una estrategia a priori más factible para este colectivo, con el objetivo de disminuir o retrasar la aparición del síndrome de fragilidad en personas mayores”, señala el trabajo. “Un estilo de vida activo y una reducción del sedentarismo promueven un envejecimiento más saludable”, concluye.
El trabajo defendido por Javier Leal Martín forma parte de un proyecto de investigación que se realiza de forma conjunta y en colaboración con el Servicio de Geriatría del Hospital Virgen del Valle, perteneciente al Complejo Hospitalario de Toledo. En este centro tiene su sede el Estudio Toledo Envejecimiento Saludable (ETES), que bajo la dirección del doctor Francisco José García García mantiene desde hace años una línea de colaboración estrecha y estable con el grupo investigador de la UCLM GENUD Toledo, a cuyo frente se sitúan los profesores Ignacio Ara y Luis Alegre.














