La NTP 1178, publicada en 2023 por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), proporciona recomendaciones sobre el uso de barreras de protección para gestionar el tráfico de vehículos y peatones en lugares de trabajo. El documento destaca la importancia de segregar adecuadamente las áreas de circulación de vehículos y peatones para reducir el riesgo de accidentes, como golpes o atropellos, especialmente en centros donde confluyen vehículos de uso interno y externo.
La NTP subraya que una correcta gestión del tráfico comienza en la fase de diseño del centro de trabajo, donde se pueden eliminar o minimizar riesgos. Esta gestión debe ser evaluada constantemente, considerando características como las vías peatonales y vehiculares, áreas de carga y descarga, y puntos de cruce. El uso de barreras físicas, junto con señalización de seguridad, es clave para dirigir a las personas a cruces controlados y seguros.
El documento también establece varias medidas preventivas, como eliminar la circulación simultánea de vehículos y peatones, mejorar el diseño de las áreas de trabajo y utilizar dispositivos de seguridad en los vehículos (limitadores de velocidad, cámaras, espejos). Además, sugiere reforzar la señalización y disponer barreras de protección, tanto en las vías peatonales como en las vehiculares, para guiar de forma segura el tránsito.
El texto detalla los criterios de selección de las barreras de protección, clasificándolas en rígidas, flexibles e híbridas, y menciona que estas deben ser escogidas en función de variables como el peso, velocidad y ángulo de impacto de los vehículos. También se resalta la importancia del mantenimiento continuo de las barreras para asegurar su efectividad.
Finalmente, se hace referencia a la normativa aplicable, como el Real Decreto 486/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, y el Reglamento (UE) Nº 305/2011, que regula la comercialización de productos de construcción.














