
El trabajo en plataformas digitales (TPD) se ha consolidado como una forma de empleo atípico que plantea numerosos desafíos en términos de seguridad y salud laboral. Este modelo conecta a clientes con trabajadores a través de aplicaciones digitales, utilizando algoritmos para asignar y supervisar tareas, lo que ha dado lugar a nuevas dinámicas laborales. Estas plataformas, que pueden ser localizadas o en línea, abarcan actividades diversas como reparto a domicilio, servicios domésticos o microtareas digitales.
Sin embargo, el TPD está asociado con múltiples riesgos psicosociales. Entre ellos destacan la hiperconectividad, la falta de autonomía, la presión por evaluaciones digitales y la incertidumbre laboral, lo que contribuye al estrés, agotamiento emocional y aislamiento social. La gestión algorítmica y los sistemas de puntuación, aunque eficientes, incrementan la carga de trabajo y pueden ser discriminatorios.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) propone medidas para mitigar estos riesgos, como garantizar transparencia en los algoritmos, ofrecer condiciones laborales adecuadas y fomentar una mayor protección social para los trabajadores. Además, es crucial implementar políticas de seguridad y salud laboral, proporcionar formación específica y establecer mecanismos claros de comunicación para reportar problemas.
Este análisis subraya la necesidad de adaptar las normativas laborales a las realidades del TPD, promoviendo un entorno de trabajo saludable y digno que beneficie tanto a trabajadores como a plataformas y clientes.















