
El 36,47 % de las investigaciones llevadas a cabo por la Inspección de Trabajo en Euskadi en 2024 estuvieron relacionadas con las relaciones laborales, con un enfoque principal en el control del tiempo de trabajo, el registro de la jornada y las condiciones laborales.
Esta mañana, el Vicelehendakari Mikel Torres, junto con la viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social, Elena Pérez Barredo, y la subdirectora de la Inspección de Trabajo, Iciar González, presentó en Bilbao el balance anual de la Inspección de Trabajo. Durante el pasado año, este organismo efectuó un total de 20.587 actuaciones, de las cuales el 52,77 % (10.864) correspondieron a prevención de riesgos laborales.
“La prevención de riesgos laborales es el pilar fundamental de la Inspección de Trabajo, porque un empleo de calidad no puede concebirse sin garantizar la seguridad en el trabajo”, destacó el Vicelehendakari. También subrayó la importancia de que las empresas adopten políticas preventivas, un ámbito en el que Osalan – Instituto Vasco de Seguridad y Salud en el Trabajo – juega un papel clave en su desarrollo e impulso.
En el conjunto de inspecciones realizadas, se detectaron anomalías en el 34 % de los casos, aunque solo en el 9,25 % de ellos se tradujeron en infracciones. “La Inspección de Trabajo no tiene una vocación punitiva, sino que actúa principalmente de manera proactiva y preventiva”, aclaró Torres.
Respecto a las actuaciones vinculadas a la jornada laboral, se emitieron requerimientos o se impusieron sanciones en el 64,29 % de los casos, lo que evidencia que el cumplimiento de la normativa sobre tiempo de trabajo sigue siendo una asignatura pendiente en el mercado laboral.
Lucha contra el fraude en la contratación
En los últimos años, la Inspección de Trabajo ha intensificado sus esfuerzos para combatir el fraude en la contratación, logrando una disminución progresiva de los contratos irregulares. Durante 2024, se revisaron 38.806 contratos, de los cuales 3.345 fueron transformados en indefinidos y a jornada completa. No obstante, esta cifra aumentará con la incorporación de los datos de los dos últimos planes de choque en la materia.
“La Inspección de Trabajo es esencial para garantizar y proteger los derechos de los trabajadores vascos, asegurando el cumplimiento de la legislación vigente”, afirmó Torres. En este sentido, señaló que la reforma laboral ha supuesto un cambio relevante en las prácticas de contratación, acompañado de un mayor cumplimiento por parte de las empresas.
El Vicelehendakari también hizo hincapié en la necesidad de visibilizar los incumplimientos empresariales en materia laboral. “A menudo se pone el foco en cuestiones como los costes salariales, el absentismo laboral o la reducción de la jornada, pero apenas se habla de las infracciones que afectan directamente a los trabajadores, sus condiciones laborales y su salud”, denunció.
Por ello, destacó la labor de la Inspección de Trabajo en Euskadi para sacar a la luz las irregularidades persistentes en seguridad y salud laboral, fraude en la contratación y cumplimiento de la jornada de trabajo.
Plan de gestión y refuerzo de la Inspección
Torres también adelantó que este año se pondrá en marcha el Segundo Plan de Gestión de la Inspección de Trabajo del País Vasco, una hoja de ruta clave para los próximos años. Con este plan, se busca alcanzar las ratios recomendadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece una media de un inspector por cada 11.000 trabajadores.
En este contexto, el consejero confía en consolidar las plazas creadas en los últimos años, que han supuesto un incremento de plantilla del 25 %, y establecer nuevas posiciones que permitan cumplir con este objetivo en el futuro.
Transferencia de permisos de trabajo para personas extranjeras
Por otro lado, Torres confirmó que el Gobierno vasco y el Gobierno español están finalizando la transferencia de competencias sobre la tramitación de permisos de trabajo para personas extranjeras. La próxima semana se celebrará la Comisión Mixta de Transferencias para formalizar este traspaso, que considera un paso clave para facilitar el acceso de trabajadores extranjeros al mercado laboral vasco en sectores con déficit de profesionales.
Este cambio implicará que la Inspección de Trabajo del País Vasco asumirá el control y vigilancia en materia de extranjería. “Estamos ultimando los detalles y confío en que pronto podamos cerrar todos los aspectos técnicos para hacer efectiva esta transferencia”, concluyó Torres.















