Autores: Antonio Ramón Gómez-García e Iván López Enríquez
Afiliaciones: Universidad Espíritu Santo (Ecuador) y Sociedad Científica Ecuatoriana de Ergonomía (SOCEERGO)
En el V Congreso Internacional Prevencionar, celebrado en Madrid los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025, se presentó la comunicación “Mitigación de TME en florícolas del Ecuador: ¿Funcionan los Programas de Pausas Activas Compensatorias (PPA-C)?”, un estudio pionero que analiza la efectividad de las pausas activas en la reducción de los trastornos musculoesqueléticos (TME) en el sector florícola ecuatoriano.
El trabajo, desarrollado por Antonio Ramón Gómez-García (Universidad Espíritu Santo) e Iván López Enríquez (Sociedad Científica Ecuatoriana de Ergonomía), evaluó un programa piloto de pausas activas compensatorias en una muestra de 219 trabajadores agrícolas de tres empresas florícolas. A través de un diseño cuasiexperimental pre-post intervención, se analizaron los cambios en la prevalencia de síntomas musculoesqueléticos tras la aplicación del programa.
Los resultados mostraron una reducción significativa de los TME, especialmente en las etapas de cultivo y postcosecha, evidenciando que los programas de pausas activas pueden ser una herramienta eficaz para mitigar los efectos de la carga física repetitiva. Sin embargo, el estudio también identificó diferencias por edad y género, ya que las mujeres mayores de 35 años obtuvieron menores beneficios, probablemente por la doble carga laboral y doméstica, así como por la menor capacidad de recuperación física asociada a la edad.
Los autores destacaron la importancia de adaptar los programas a las características específicas de los trabajadores, incorporando la ergonomía participativa y la flexibilidad en la ejecución de las pausas. La investigación subraya que la prevención en el trabajo agrícola requiere una mirada integral que combine evidencia científica, participación activa y sensibilidad cultural.
Esta comunicación reafirma el compromiso de la comunidad latinoamericana con una prevención inclusiva y contextualizada, alineada con la visión del Congreso de promover una “prevención que necesitamos”: humana, innovadora y adaptada a la realidad de cada trabajador.














