
Evaluación del riesgo por exposición al radón en centros de trabajo públicos: experiencia preventiva en la Junta de Extremadura
En el V Congreso Internacional Prevencionar, celebrado en Madrid los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025, se presentó la comunicación titulada “Evaluación del riesgo de la exposición al radón en centros de trabajo del ámbito preventivo de la Administración General de la Junta de Extremadura y sus medidas de mitigación”, un trabajo que aborda un riesgo emergente y aún poco visible en el ámbito de la prevención de riesgos laborales.
La comunicación parte de un contexto especialmente relevante: Extremadura cuenta con un 47 % de su territorio catalogado como zona de actuación prioritaria frente al radón, según el mapa de potencial del Consejo de Seguridad Nuclear. El radón es un gas radiactivo de origen natural, incoloro e inodoro, cuya acumulación en espacios cerrados constituye un riesgo demostrado para la salud, especialmente en exposiciones prolongadas en el entorno laboral.
El estudio describe un proyecto de medición sistemática iniciado en 2021, desarrollado en centros de trabajo de la Administración General de la Junta de Extremadura. La metodología empleada combina detectores pasivos de trazas CR-39, instalados durante periodos mínimos de tres meses, con medidores continuos de radón en aquellos centros que superaron los valores de referencia. Las mediciones fueron realizadas por el Laboratorio de Radiactividad Ambiental de Badajoz, acreditado por ENAC conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17025.
Los resultados muestran que, de un total de 1.563 mediciones válidas en 366 centros, el 8,46 % de los centros evaluados presentaron concentraciones iguales o superiores a 300 Bq/m³, valor de referencia establecido en la normativa vigente. Las diferencias territoriales son significativas, con una mayor proporción de centros afectados en la provincia de Cáceres frente a Badajoz, lo que refuerza la necesidad de evaluaciones específicas por zona geográfica.
Ante estos resultados, el trabajo expone diversas medidas de mitigación implantadas, entre las que destacan la ventilación forzada y la renovación del aire interior, así como sistemas de despresurización del terreno mediante arquetas perimetrales, adaptadas a las características constructivas de cada edificio.
Las conclusiones subrayan la importancia de integrar el riesgo por radón en la gestión preventiva habitual, especialmente en edificios públicos situados en zonas de actuación prioritaria. La experiencia presentada evidencia que la evaluación sistemática, el apoyo técnico especializado y la implantación de medidas correctoras eficaces permiten reducir la exposición, reforzando la protección de la salud de las personas trabajadoras y el cumplimiento normativo en las administraciones públicas.














