
El reciente webinar “IA + Prevención”, impartido por Prodity y con la colaboración de Prevencionar, ha puesto el foco en un aspecto cada vez más relevante para la prevención de riesgos laborales: cómo la inteligencia artificial puede integrarse de forma práctica, segura y útil en los procesos preventivos reales de las organizaciones.
Durante la sesión, Silvia Aguilar, directora general de Prodity, presentó un caso real de implantación de inteligencia artificial aplicada a la seguridad y salud laboral, desarrollado en una organización industrial de gran tamaño, con cientos de trabajadores y una estructura preventiva consolidada.
El punto de partida del proyecto fue el análisis del nivel de cultura preventiva, apoyándose en la conocida curva de Bradley, que permite relacionar la madurez en seguridad con la evolución de la siniestralidad. A partir de este diagnóstico, se estructuraron distintos programas clave: investigación de accidentes e incidentes, observaciones preventivas de seguridad, seguimiento de acciones correctivas y preventivas y evaluación sistemática del liderazgo de los mandos intermedios.
Uno de los ejes centrales del webinar fue la digitalización avanzada de las observaciones preventivas. Estas observaciones, realizadas por mandos intermedios sobre tareas reales, riesgos críticos y comportamientos seguros, se gestionan mediante una aplicación móvil que permite trabajar incluso sin conexión, incorporar fotografías, audios y generar acciones asociadas. La información se centraliza automáticamente, garantizando trazabilidad y control.
La aportación diferencial del proyecto radica en el uso de inteligencia artificial para automatizar el análisis de la calidad de las observaciones preventivas. Hasta ahora, este proceso se realizaba manualmente, consumiendo un elevado número de horas técnicas y con riesgo de errores. La IA analiza textos, audios y campos estructurados, aplica criterios de calidad previamente definidos por la organización y genera resultados objetivos, transparentes y trazables, integrados directamente en cuadros de mando.
Esta automatización ha permitido liberar tiempo técnico, que ahora se dedica a tareas de mayor valor añadido: feedback a los mandos, mejora de la formación, identificación de sesgos en la detección de riesgos y refuerzo del liderazgo preventivo. Además, la solución ofrece transparencia total, permitiendo a cada observador comprender por qué una observación cumple —o no— los criterios establecidos.
El webinar también avanzó líneas de desarrollo ya en marcha, como la notificación de incidentes mediante audios de WhatsApp, la reclasificación automática de eventos de alto potencial, la búsqueda inteligente de accidentes históricos similares o la generación asistida de planes de acción y evaluaciones de riesgos.
La sesión dejó un mensaje claro: la inteligencia artificial no sustituye al técnico de prevención, pero sí se consolida como una herramienta estratégica para mejorar la calidad de los datos, apoyar la toma de decisiones y reforzar una cultura preventiva basada en hechos, no solo en cumplimiento.














