Autores/as: Carmen Álvarez Galán (Servicio de Prevención del Área de Salud de León) / Miguel González Puerta (Servicio de Prevención del Área de Salud de León) / Daniel Martínez González (Instituto Nacional de Silicosis)
El asma ocupacional continúa siendo una de las enfermedades respiratorias profesionales más relevantes en sectores con exposición a agentes sensibilizantes, como el panadero. Este caso clínico, presentado en el V Congreso Internacional Prevencionar (Madrid, 24–26 de septiembre de 2025), expone la complejidad diagnóstica y la importancia del abordaje multidisciplinar en una trabajadora con exposición prolongada a harina de trigo .
Se trata de una mujer de 54 años con 17 años de experiencia en panadería, en contacto directo con harinas de cereales. Desde 2021 comenzó a presentar síntomas respiratorios y rinoconjuntivales —disnea, opresión torácica, obstrucción nasal, rinorrea y prurito ocular— claramente relacionados con la jornada laboral y con resolución en periodos de descanso . Este patrón temporal constituyó un elemento clave en la sospecha diagnóstica.
El estudio incluyó evaluación funcional respiratoria completa, pruebas cutáneas, determinación de IgE específica, fracción exhalada de óxido nítrico, análisis de esputo inducido y pruebas de provocación bronquial. Resulta especialmente relevante que tanto las pruebas cutáneas como la IgE específica fueron negativas, así como la provocación bronquial inespecífica con metacolina . Sin embargo, durante la exposición laboral controlada se evidenció linfocitosis y eosinofilia en esputo inducido, y la prueba de provocación bronquial específica con harina de trigo —realizada en régimen hospitalario— resultó positiva, confirmando la obstrucción inducida por el agente laboral .
Este caso pone de manifiesto que el asma ocupacional no siempre sigue un mecanismo mediado por IgE y que el test de provocación específica continúa siendo el gold standard diagnóstico . Asimismo, subraya la importancia del diagnóstico precoz y de la intervención sobre el entorno laboral para evitar la progresión clínica y el deterioro funcional.
La experiencia presentada en el Congreso refuerza la necesidad de coordinación entre medicina del trabajo, neumología y el sistema de Seguridad Social, así como la relevancia de incorporar protocolos rigurosos en sectores con exposición a harinas, donde la prevención primaria y secundaria resulta determinante para proteger la salud respiratoria de las personas trabajadoras.
















