Las caídas de altura siguen siendo uno de los riesgos más graves en el sector de la construcción. Según el análisis realizado por el grupo de trabajo de Construcción de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (CNSST), entre 2019 y 2023 se investigaron 1.364 accidentes graves y mortales relacionados con caídas de altura en obras de construcción.
Los datos muestran una concentración muy clara del problema en empresas pequeñas: una parte muy relevante de los accidentes afecta a plantillas reducidas, especialmente en empresas de menos de 50 personas trabajadoras. También destaca el peso de la edificación y de las actividades de construcción especializada, donde se concentra la práctica totalidad de los siniestros analizados.
Desde el punto de vista operativo, las caídas se producen sobre todo desde escaleras de mano, cubiertas y andamios, aunque no todos estos elementos presentan la misma severidad. Las cubiertas adquieren una relevancia especial por su vinculación con una mayor proporción de accidentes mortales, mientras que en las escaleras de mano se observa una elevada frecuencia de accidentes, incluso a alturas relativamente bajas.
Otro dato especialmente significativo es la relación entre altura de caída y gravedad. El informe refleja que, a medida que aumenta la altura, aumenta también la letalidad del accidente. A partir de los 8 metros, casi la mitad de los accidentes analizados tienen consecuencias mortales.
El perfil de mayor exposición no se limita al tipo de trabajo o al equipo utilizado. También influyen factores organizativos. El informe señala una mayor accidentalidad entre personas con muy poca antigüedad en la empresa, especialmente durante los primeros meses de incorporación. Asimismo, una parte importante de los accidentes afecta a trabajadores de más de 40 años, con especial peso en los tramos de 45 a 54 años.
En conjunto, los resultados refuerzan una idea clave: la prevención de las caídas de altura no puede centrarse únicamente en el equipo de protección. Requiere planificación, control de tareas, supervisión real en obra, formación ajustada al riesgo y especial atención a cubiertas, andamios, escaleras de mano y personal de reciente incorporación.
Fuente: Informe Caídas de altura en el sector de la construcción 2019-2023, CNSST.















