InicioGestión de la prevenciónEvaluación de RiesgosConozca las metodologías clave para evaluar correctamente los riesgos laborales

Conozca las metodologías clave para evaluar correctamente los riesgos laborales

metodologías clave para evaluar correctamente los riesgos laborales

La evaluación de riesgos laborales no debería ser un trámite documental ni una colección de fichas genéricas que se actualizan por inercia. Bien entendida, es una de las herramientas más importantes para tomar decisiones preventivas eficaces en la empresa. Así lo recuerda el documento Directrices básicas para la evaluación de riesgos laborales, elaborado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), que ofrece una visión ordenada del proceso de evaluación y reúne una amplia relación de criterios, métodos e instrumentos aplicables a distintos tipos de riesgos.

El documento parte de una idea esencial: la evaluación de riesgos laborales es un medio para estimar la magnitud de los riesgos que no han podido evitarse y obtener información suficiente para decidir qué medidas preventivas deben adoptarse. Es decir, no se trata solo de identificar peligros, sino de comprender las condiciones reales de trabajo, valorar si el riesgo está o no controlado y actuar en consecuencia.

Según las directrices del INSST, el proceso de evaluación debe desarrollarse de forma estructurada en varias etapas: la determinación de los riesgos asociados a cada puesto de trabajo, el análisis de la normativa y documentos técnicos de referencia, la caracterización del riesgo y la valoración del riesgo. A partir de ahí, la empresa deberá planificar, implantar y verificar las medidas preventivas necesarias.

Uno de los aspectos más interesantes del documento es que aclara que no existe una única metodología válida para todos los riesgos. La elección del método dependerá de la naturaleza del riesgo, de las condiciones de trabajo, de la normativa aplicable, del nivel de información disponible y del grado de confianza que se necesite para tomar decisiones.

En este sentido, el INSST distingue dos grandes formas de caracterizar los riesgos. Por un lado, la directa apreciación profesional acreditada, que permite al personal técnico evaluar determinadas situaciones mediante observación, experiencia, documentación técnica y criterio profesional, sin necesidad de mediciones, análisis o ensayos. Este procedimiento puede ser adecuado, por ejemplo, en muchos riesgos de seguridad cuando las condiciones son claramente observables. Ahora bien, el propio documento advierte que debe aplicarse con prudencia, especialmente cuando se utilice para descartar la necesidad de medidas preventivas.

Por otro lado, se encuentran los métodos que implican medición, análisis o ensayos, necesarios cuando la evaluación requiere datos cuantitativos o una caracterización más precisa del riesgo. Es el caso de muchas evaluaciones de higiene industrial, ergonomía o psicosociología aplicada, donde pueden utilizarse mediciones ambientales, cuestionarios, modelos numéricos, listas de chequeo, cálculos específicos o métodos normalizados.

El anexo II de las directrices resulta especialmente útil porque recoge, de forma no exhaustiva, una amplia relación de metodologías agrupadas por especialidad preventiva.

En seguridad en el trabajo, el documento menciona métodos y criterios para la evaluación de atmósferas explosivas, riesgo de incendio, equipos de trabajo, lugares de trabajo, espacios confinados o riesgo eléctrico. Entre otros, aparecen referencias como el método Gustav Purt, Meseri, Gretener, Frame, HAZOP, AMFE/AMFEC, el árbol de fallos, el árbol de sucesos o los criterios derivados del Real Decreto 1215/1997 sobre equipos de trabajo.

En higiene industrial, se recogen métodos para evaluar la exposición a agentes químicos, cancerígenos, amianto, agentes biológicos, ruido, vibraciones, radiaciones, nanomateriales y ambiente térmico. Entre las referencias destacadas figuran la UNE-EN 689:2019 para exposición por inhalación a agentes químicos, los métodos de evaluación cualitativa como COSHH Essentials, el método simplificado del INRS, Stoffenmanager, RISKOFDERM, DREAM, BIOGAVAL, los índices WBGT, IREQ o los métodos de evaluación de ruido conforme al Real Decreto 286/2006.

En ergonomía, el documento incluye métodos para manipulación manual de cargas, posturas forzadas, movimientos repetitivos, carga mental, ambiente térmico moderado, iluminación, ruido ergonómico, calidad del ambiente interior y pantallas de visualización de datos. Entre ellos se encuentran la ecuación de NIOSH, las normas ISO 11228, ISO 11226, ISO/TR 12295, los métodos OWAS, RULA, REBA, ROSA, OCRA, MAPO, ESCAM, PMV-PPD o herramientas específicas del INSST.

En psicosociología aplicada, se recogen métodos como F-PSICO 4.0, CoPsoQ-ISTAS 21, el método del INSST para pequeñas empresas, la lista de comprobación de la OIT para la prevención del estrés, el modelo operativo para la gestión de la violencia ocupacional externa y SATA 3.0 para conflicto, acoso y violencia en entornos laborales.

El documento también recuerda que herramientas generales como Prevencion10.es, el método general de evaluación de riesgos del INSST o el método William T. Fine pueden tener utilidad en determinados contextos, especialmente cuando no existan valores, requisitos o criterios de referencia específicos. Sin embargo, su utilización debe entenderse como complementaria y siempre bajo criterio técnico.

Una de las principales aportaciones de estas directrices es que obligan a abandonar una visión simplista de la evaluación de riesgos. No basta con aplicar una matriz de probabilidad y severidad de forma automática. La evaluación debe partir de una buena identificación de las condiciones de trabajo, apoyarse en normativa y criterios técnicos adecuados, seleccionar métodos proporcionados al riesgo y documentar claramente las decisiones adoptadas.

También se insiste en la importancia de la consulta y participación de las personas trabajadoras, ya que su experiencia directa permite mejorar la identificación de los riesgos, ajustar mejor las medidas preventivas y detectar situaciones que pueden no ser evidentes en una visita técnica puntual.

En definitiva, las directrices del INSST ofrecen una hoja de ruta para realizar evaluaciones de riesgos laborales más rigurosas, útiles y orientadas a la mejora real de las condiciones de trabajo. La clave no está en acumular documentos, sino en utilizar la metodología adecuada para cada riesgo y convertir los resultados de la evaluación en decisiones preventivas eficaces.

Prevencionar
Prevencionarhttps://prevencionar.com
🥇 Prevencionar medio de información digital líder en Salud, Seguridad y Bienestar en el Trabajo
ÚLTIMAS PUBLICACIONES

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Grado en Prevención
QuirónPrevención
Vitaly
Baroig
Boletínspot_img
Prevycontrol
Prevencionar
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

¡Clic para escuchar!