InicioActualidadLa dieta como factor clave en la población trabajadora

La dieta como factor clave en la población trabajadora

La dieta como factor clave en la población trabajadora

Natàlia Gimferrer. Enfermera, nutricionista, tecnóloga de los alimentos y técnica de promoción de la salud en MC MUTUAL

La dieta mediterránea, ampliamente reconocida como una de las más saludables del mundo, ofrece numerosos beneficios que se traducen en un mejor rendimiento laboral y bienestar general. Caracterizada por el consumo de alimentos frescos, poco procesados y ricos en nutrientes, esta forma de alimentación no solo favorece la salud física, sino también la mental, aspectos cruciales para un desempeño profesional óptimo.

Una alimentación enfocada a mejorar el bienestar y el rendimiento profesional debe basarse en tres pilares fundamentales: optimizar la energía y la concentración para asegurar un rendimiento sostenido y eficiente, reducir el estrés y mejorar del estado de ánimo para fomentar el equilibrio emocional, y prevenir enfermedades crónicas para garantizar una mejor calidad de vida a largo plazo. Estos tres aspectos son igualmente importantes y están interrelacionados.


MÁS ENERGIA Y CONCENTRACIÓN

La dieta mediterránea no solo nutre el cuerpo, sino que también potencia las capacidades cognitivas, permitiendo enfrentar los desafíos del entorno laboral moderno con mayor eficacia.

Alimentos como los cereales integrales, el huevo y el aguacate son excelentes fuentes de vitaminas del complejo B, que apoyan el funcionamiento del sistema nervioso. Las espinacas, las lentejas y la carne magra son ricas en hierro, un mineral esencial para la oxigenación del cerebro y los músculos. Por su parte, el salmón, las sardinas y las nueces aportan ácidos grasos omega-3, conocidos por mejorar la salud cerebral y reducir los niveles de estrés. Las frutas, como los arándanos, las fresas y las naranjas, junto con el té verde y el chocolate negro ayudan a combatir el estrés oxidativo y promover la salud mental y física.

Un estudio1 publicado en el New England Journal of Medicine evidencia que la dieta mediterránea, enriquecida con frutos secos o aceite de oliva virgen extra, mejora notablemente la función cognitiva en individuos de edad avanzada. Este beneficio, aunque es más evidente en esta población, puede extenderse a personas de todas las edades, incluyendo aquellas en etapas de alta exigencia laboral. Cuando el cerebro recibe los nutrientes adecuados, no solo mejora la capacidad de tomar decisiones, resolver problemas y mantener la atención sostenida, sino que también aumenta la creatividad y la flexibilidad mental. Además, es más resistente al agotamiento mental.


BIENESTAR EMOCIONAL Y MEJORA DEL ESTADO DE ÁNIMO

El consumo regular de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, anteriormente mencionados, y presentes en pescados grasos (salmón, sardinas, caballa, atún y anchoas), así como en semillas de chía, semillas de lino, nueces o aceite de linaza, está asociado con una reducción de los niveles de estrés y una mejora del estado de ánimo. Esto es crucial en un entorno laboral donde el estrés crónico puede afectar la productividad, la creatividad y la capacidad para afrontar situaciones complejas de manera eficaz.

Asimismo, los alimentos ricos en triptófano pueden ser también grandes aliados. El triptófano es un aminoácido esencial y precursor de la serotonina, conocido como el “neurotransmisor de la felicidad”. Lo encontramos en frutos secos (almendras y nueces), pavo, pollo, huevos, plátanos, lácteos, semillas de calabaza y garbanzos, entre otros.

Incorporar estos alimentos en las comidas diarias puede ayudar a mejorar el bienestar emocional, fomentando una actitud positiva y un enfoque mental más estable en el ámbito laboral.


PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

Las enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y la obesidad, son factores prevalentes que impactan de manera negativa tanto la salud de las personas trabajadoras como el rendimiento global de las organizaciones. Estas enfermedades pueden dar lugar a un aumento del absentismo laboral, una reducción de la productividad y un incremento en los costos relacionados con la atención sanitaria.

La dieta mediterránea ha demostrado ser eficaz en la prevención y el manejo de estas enfermedadesgracias a su enfoque en alimentos frescos, no procesados y ricos en nutrientes esenciales, como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva virgen extra. Un estudio2publicado en JAMA International Medicine respalda estos beneficios, indicando que las personas que siguen una dieta mediterránea tienen un 25 % menos de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Además, investigaciones adicionales han asociado este patrón alimenticio con un mejor control de los niveles de glucosa en sangre, una reducción de la presión arterial y una menor incidencia de obesidad, todos ellos factores que contribuyen a una vida laboral más saludable y activa.

CONCLUSIÓN

Adoptar una dieta equilibrada no solo contribuye a mejorar la salud física y mental, sino que también potencia el rendimiento laboral. Se obtiene más energía, mayor concentración, un mejor estado de ánimo y, de manera colateral, una reducción del absentismo.

Al invertir en una alimentación saludable, también se invierte en éxito laboral y bienestar general. Para facilitar este cambio, presentamos 3 menús semanales diseñados específicamente para diferentes tipos de trabajo y horarios (trabajo con esfuerzo físico, trabajo sedentario, trabajado con carga mental y trabajo en turno de noche).

Referencias bibliográficas

  1. Estruch, R., Ros, E., Salas-Salvadó, J., Covas, M., Corella, D., Arós, F., Gómez-Gracia, E., Ruiz-Gutiérrez, V., Fiol, M., Lapetra, J., Lamuela-Raventos, R. M., Serra-Majem, L., Pintó, X., Basora, J., Muñoz, M. A., Sorlí, J. V., Martínez, J. A., & Martínez-González, M. A. (2013). Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet. New England Journal Of Medicine, 368(14), 1279-1290. doi.org/10.1056/nejmoa1200303
  2. Shan Z, Li Y, Baden MY, et al. Association Between Healthy Eating Patterns and Risk of Cardiovascular Disease. JAMA Intern Med.2020;180(8):1090–1100. doi:10.1001/jamainternmed.2020.2176

Prevencionar
Prevencionarhttps://prevencionar.com
🥇 Prevencionar medio de información digital líder en Salud, Seguridad y Bienestar en el Trabajo
ÚLTIMAS PUBLICACIONES

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Grado en Prevención
QuirónPrevención
Vitaly
Baroig
Boletínspot_img
Prevycontrol
Prevencionar
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

¡Clic para escuchar!