La prevención del ictus sigue siendo uno de los grandes retos de salud pública en España. Con este foco, Naturgy y la Sociedad Española de Neurología han unido esfuerzos en una iniciativa conjunta que busca algo tan necesario como poco habitual: trasladar la prevención del ictus al día a día de las personas, también desde el entorno laboral.
El ictus es la primera causa de discapacidad adquirida en adultos y una de las principales causas de mortalidad en nuestro país. Sin embargo, los especialistas coinciden en un dato clave: hasta el 90 % de los casos podrían prevenirse actuando sobre factores de riesgo conocidos como la hipertensión, el sedentarismo, el estrés crónico, el tabaquismo o una alimentación poco saludable.
Sensibilizar antes de que ocurra
La colaboración entre Naturgy y la Sociedad Española de Neurología se centra en la sensibilización, la divulgación científica rigurosa y la educación en salud, con especial atención a la detección precoz de los síntomas y a la adopción de hábitos de vida saludables.
La iniciativa pone el acento en un mensaje claro: el ictus no es un evento repentino e inevitable, sino el resultado de procesos silenciosos que se desarrollan durante años. Por ello, actuar antes de que aparezca el daño es la estrategia más eficaz, tanto desde el punto de vista sanitario como social y económico.
El papel de la empresa en la prevención
Uno de los aspectos más relevantes de esta alianza es el reconocimiento explícito del papel que pueden desempeñar las empresas en la prevención de enfermedades cerebrovasculares. El entorno laboral es un espacio privilegiado para promover hábitos saludables, reducir factores de riesgo y mejorar la alfabetización en salud de la población activa.
Desde la óptica de la prevención y la salud laboral, esta iniciativa conecta directamente con desafíos actuales como:
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La gestión del estrés y de los riesgos psicosociales.
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El fomento de la actividad física frente al sedentarismo.
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La promoción de una alimentación equilibrada.
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La concienciación sobre la importancia del control de la presión arterial y otros indicadores de salud.
Integrar estos aspectos en la cultura preventiva de las organizaciones no solo mejora la calidad de vida de las personas trabajadoras, sino que contribuye a reducir el absentismo, la discapacidad sobrevenida y los costes asociados a enfermedades crónicas.
Prevención basada en evidencia
La Sociedad Española de Neurología aporta a esta alianza el aval científico y la experiencia clínica, garantizando que los mensajes trasladados a la población se basen en evidencia médica contrastada, alejándose de enfoques simplistas o meramente divulgativos.
Por su parte, Naturgy refuerza con esta iniciativa su apuesta por la salud, el bienestar y la sostenibilidad social, entendiendo que la prevención no puede limitarse al ámbito sanitario, sino que debe integrarse en la estrategia global de las organizaciones.
Una llamada a la acción preventiva
La colaboración lanza un mensaje que interpela directamente al ámbito de la prevención laboral: la salud cerebral también es prevención. Incorporar la prevención del ictus a las políticas de bienestar y salud en el trabajo no es una tendencia, es una necesidad alineada con una visión moderna y responsable de la empresa.
Prevenir hoy significa evitar discapacidad mañana. Y en ese camino, la empresa tiene mucho más que decir de lo que tradicionalmente ha asumido.
Fuente: Naturgy















