El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha reconocido como enfermedad profesional una patología que no está incluida en el listado oficial del Real Decreto 1299/2006. Se trata de un trastorno de bolsas y tendones en la región del hombro que afecta a un operario de una empresa, cuya actividad laboral implicaba movimientos repetitivos y posturas forzadas.
El trabajador desempeñaba funciones en la línea de lavado de cajas de queso, encargándose de recogerlas de una cinta transportadora y apilarlas en palés. Estas tareas, que requerían un esfuerzo físico constante, provocaron el desarrollo de la lesión en su hombro. Inicialmente, la justicia desestimó su demanda, argumentando que no existía un nexo causal probado entre su trabajo y la enfermedad.
Sin embargo, el Tribunal Superior revocó esta decisión, considerando que la patología podía asimilarse a otra ya contemplada en el código 2D0101 del listado oficial. Dicho código hace referencia a patologías tendinosas crónicas en el manguito de los rotadores, relacionadas con actividades que implican levantar y alcanzar objetos, mantener los brazos elevados o usar los brazos en posiciones forzadas durante largos periodos de tiempo.
El fallo judicial establece que no es necesario que el trabajador demuestre la relación de causalidad entre la enfermedad y su actividad laboral para que esta sea reconocida como enfermedad profesional. Esta decisión supone un precedente relevante en la interpretación de las enfermedades profesionales en España y abre la puerta a que otras patologías no incluidas en el listado oficial puedan ser reconocidas en el futuro si guardan una relación directa con la actividad desempeñada.
Este caso refleja la necesidad de revisar y actualizar el listado de enfermedades profesionales para adaptarlo a la evolución del mercado laboral y las condiciones de trabajo. La sentencia supone un paso adelante en la protección de los derechos de los trabajadores y refuerza la importancia de una legislación más flexible que contemple la realidad de las enfermedades derivadas del entorno laboral.















