
En el marco del Plan de Prevención de Riesgos Psicosociales de Aigües de Barcelona, se ha impulsado una estrategia integral orientada a reforzar las competencias que mejor protegen la salud mental y emocional de las personas trabajadoras. Este proyecto, presentado en el V Congreso Internacional Prevencionar (Madrid, 24–26 de septiembre de 2025), combina diagnóstico, formación especializada y metodologías innovadoras para fortalecer la resiliencia, el afrontamiento del estrés y un liderazgo organizacional saludable.
Según se detalla en el paper (págs. 1–3), la compañía ha puesto a disposición de su plantilla cuestionarios de autoevaluación basados en los modelos AFRONTA R3.0 y LIDERA R3.0, que permiten conocer el nivel de competencias individuales y orientar intervenciones específicas. Estas herramientas se integran en una amplia plataforma corporativa de Bienestar y Salud, donde cada competencia evaluada se vincula con recursos formativos, actividades, contenidos de salud emocional y apoyo profesional.
El programa formativo —descrito en las páginas 3–5— se articula mediante talleres presenciales gamificados, dinámicas grupales y el uso de la música como herramienta de cohesión. Los contenidos abordan la gestión emocional, la comunicación asertiva, el afrontamiento proactivo, la resolución de conflictos y el liderazgo ético y resiliente. Además, se incorporan sesiones basadas en mindfulness, psicología positiva y metodologías participativas que favorecen la reflexión y el aprendizaje colectivo.
Los resultados preliminares muestran una clara mejoría en la percepción del bienestar emocional y en las condiciones psicosociales de trabajo. Tal como se recoge en los datos del estudio (págs. 5–8), se observa una reducción del nerviosismo y la ansiedad, un aumento de la sensación de calma, mejoras en la calidad del sueño y una mayor percepción de equilibrio entre esfuerzo y recompensa. Los talleres registraron incrementos significativos del bienestar percibido, con mejoras medias que alcanzan el 18 %, 22 %, 50 % y 44 % según los grupos analizados.
Aunque el proyecto continúa en fase de desarrollo, los resultados confirman que la integración de diagnóstico, formación adaptada y herramientas creativas favorece un impacto positivo y sostenible. Esta experiencia se presenta como una buena práctica replicable para organizaciones que quieran situar el bienestar emocional y la salud psicosocial en el centro de su estrategia preventiva.















