
La evaluación psicosocial constituye una herramienta esencial para comprender cómo la organización del trabajo, la cultura interna y los factores relacionales influyen en el bienestar de las personas. Sin embargo, muchas empresas siguen percibiéndola como un proceso complejo o incluso controvertido. En Henkel Ibérica, esta percepción se ha transformado en una oportunidad: pasar del análisis a la acción, integrando la evaluación psicosocial como un eje estratégico de mejora continua. Esta experiencia fue presentada en el V Congreso Internacional Prevencionar, celebrado en Madrid los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025.
La compañía realiza estudios psicosociales de forma periódica, combinando metodologías validadas como ISTAS21 y FPSICO 4.0. Según se detalla en el trabajo (págs. 1–4), estos métodos permiten un análisis multifactorial que abarca dimensiones como autonomía, demandas psicológicas, cargas de trabajo, apoyo social y relaciones laborales. El proceso se desarrolla mediante un diseño riguroso que incluye una fase de planificación exhaustiva, comunicación interna intensiva, participación voluntaria y confidencial, y la colaboración de un equipo multidisciplinar que integra prevención, psicología, comunicación, recursos humanos y representación social.
La fase de comunicación —descrita en detalle en las páginas 9–13— fue clave para alcanzar índices de participación muy superiores a los habituales en este tipo de estudios: más del 60 % en España y más del 70 % en Portugal. Se utilizaron campañas visuales, correos corporativos, pósteres en fábrica, códigos QR y sesiones informativas, reforzando la confianza de los trabajadores y demostrando el apoyo explícito de la alta dirección.
Los resultados (págs. 17–25) se presentaron en diferentes niveles de la organización, utilizando un lenguaje claro y material adaptado a cada colectivo. El proceso permitió identificar áreas de mejora específicas y diseñar un plan de acción realista y consensuado, con medidas que abarcan desde la comunicación interna hasta el liderazgo, la gestión del conflicto, la organización del trabajo y el bienestar emocional.
La experiencia de Henkel Ibérica demuestra que una evaluación psicosocial bien planteada no es solo un requisito legal, sino una herramienta transformadora capaz de fortalecer la salud organizacional, mejorar la satisfacción laboral y reforzar el compromiso de las personas. Un ejemplo claro de cómo la prevención puede evolucionar hacia modelos de gestión más humanos y sostenibles.















