
Las Notas Técnicas de Prevención 1202 y 1203 abordan las medidas de contención primaria necesarias para proteger a los trabajadores, el entorno y, en algunos casos, los productos frente a la exposición a agentes biológicos en laboratorios y otros entornos especializados.
NTP 1202: Cabinas de Seguridad Biológica (CSB)
Las cabinas de seguridad biológica son elementos clave para garantizar la bioseguridad en laboratorios donde se manipulan agentes biológicos. Clasificadas según la norma UNE-EN 12469, se distinguen tres clases:
- Clase I: Protegen al trabajador y al ambiente mediante un flujo de aire negativo y un filtro HEPA. No ofrecen protección al producto manipulado.
- Clase II: Proporcionan protección al trabajador, el entorno y el producto gracias a un flujo laminar vertical y sistemas de filtración y recirculación del aire.
- Clase III: Máxima protección al trabajador mediante una barrera física sellada y guantes integrados. Operan en presión negativa y cuentan con doble filtrado HEPA.
La selección de la cabina depende del riesgo biológico, la actividad y la cantidad de material manipulado. Para garantizar su eficacia, las CSB deben ser instaladas en zonas adecuadas, mantener un control periódico y someterse a protocolos de limpieza y desinfección estrictos.
NTP 1203: Aisladores para Contención Biológica
Los aisladores son dispositivos de contención diseñados a medida cuando las CSB no resultan prácticas. Proporcionan protección física y aerodinámica mediante barreras rígidas o flexibles y sistemas de flujo de aire controlado.
- Aisladores rígidos: Ofrecen mayor resistencia y facilidad de descontaminación, siendo aptos para operar a mayores diferencias de presión.
- Aisladores flexibles: Más económicos y adaptables, son ideales para trabajos de campo o con animales, aunque requieren un mantenimiento más frecuente.
Estos equipos se utilizan para tareas que involucran grandes equipos, trabajo con animales contaminados o aplicaciones en entornos donde las CSB no son viables. Su selección debe considerar el tipo de protección requerida (trabajador o producto), la configuración del sistema de aire y las necesidades específicas del proceso.
Tanto las CSB como los aisladores son fundamentales en la contención de agentes biológicos. La elección entre ambos depende del nivel de riesgo, el tipo de trabajo y las condiciones operativas específicas, garantizando siempre la seguridad del personal y del entorno.














