La figura del recurso preventivo sigue generando dudas en muchas organizaciones, especialmente en sectores como la construcción, la industria o los trabajos con riesgos especiales. Con la publicación del nuevo Manual del Recurso Preventivo y otras vigilancias de trabajos (2025), los institutos de prevención de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco aclaran su función, requisitos y aplicación práctica.
¿Qué es un recurso preventivo?
Aunque la legislación no ofrece una definición directa, se entiende como aquella persona designada por la empresa para vigilar el cumplimiento de las medidas preventivas en situaciones que impliquen riesgos especialmente graves. No sustituye las obligaciones del empresario, sino que refuerza el control en determinadas actividades críticas.
¿Cuándo es obligatoria su presencia?
El manual establece tres grandes supuestos:
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Cuando existen actividades concurrentes que puedan agravar o modificar los riesgos.
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Cuando se realicen trabajos con riesgos especialmente graves, como caídas desde altura, trabajos en espacios confinados, riesgo de sepultamiento o uso de maquinaria sin marcado CE.
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Cuando así lo exija la Inspección de Trabajo ante deficiencias preventivas detectadas.
Sector construcción: una excepción importante
En obras, la obligación de designar recurso preventivo recae expresamente en el contratista, no en el subcontratista. Además, su presencia debe estar detallada en el plan de seguridad y salud.
¿Quién puede ejercer como recurso preventivo?
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Trabajadores designados por la empresa.
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Personal del servicio de prevención propio o ajeno.
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Trabajadores asignados de forma expresa que cuenten con formación adecuada y experiencia en las tareas a vigilar.
Formación mínima requerida
Se exige al menos formación preventiva de nivel básico (30 o 50 horas), aunque para riesgos complejos o actividades peligrosas se recomienda formación complementaria o de nivel intermedio.
Funciones y facultades
El recurso preventivo debe:
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Vigilar el cumplimiento de las medidas preventivas.
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Detectar deficiencias y comunicar al empresario cualquier situación de riesgo.
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Hacer indicaciones en caso de incumplimiento y, si es necesario, paralizar la actividad si se detecta un riesgo grave e inminente.
Qué no es un recurso preventivo
No puede ser un trabajador autónomo, ni puede sustituir las obligaciones empresariales en materia de prevención. Tampoco debe confundirse con otras figuras como el coordinador de seguridad, el delegado de prevención o el supervisor de trabajos con amianto.
El valor práctico del manual
Además de aclarar todo lo relativo a esta figura, el manual incluye modelos de documentos útiles, como actas de designación, registros de vigilancia y un listado indicativo de actividades que requieren recurso preventivo.














