
Àfrica Mombiela
Técnica superior en prevención de riesgos laborales de la División de Servicios de Prevención de MC MUTUAL
La seguridad de una máquina no depende solo de cómo sale de fábrica: también influyen su instalación y ubicación, su uso, las modificaciones que experimenta y la gestión de su mantenimiento y sus sistemas de control. El Reglamento (UE) 2023/1230 establece un nuevo marco europeo para la comercialización y puesta en servicio de máquinas, que será plenamente aplicable el 20 de enero de 2027, fecha en la que quedará derogada la Directiva 2006/42/CE. Esta fecha procede de la corrección de errores publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea. Aunque la mayor parte de las obligaciones recaen sobre las empresas fabricantes, su aplicación también afecta en la práctica a las empresas que compran, importan, integran o modifican maquinaria. Por eso, a continuación se repasan los aspectos más relevantes.
1. Compra de maquinaria
Los requisitos de un equipo se definen mucho antes de la entrega. Conviene que ingeniería, mantenimiento, prevención y las personas responsables de la zona de instalación definan y acuerden el uso previsto, los requisitos de seguridad, la documentación que debe entregar la empresa proveedora, las condiciones de instalación y puesta en marcha, el reparto de responsabilidades en la evaluación de conformidad y las necesidades de formación y mantenimiento. En los pedidos afectados por la transición, el contrato debe identificar la normativa aplicable y la documentación que se entregará. No basta con una referencia genérica al marcado CE.
2. Seguridad del producto y seguridad en el uso
El Reglamento regula la comercialización, la fabricación y, en ciertos casos, la modificación sustancial de las máquinas. La utilización segura de los equipos de trabajo sigue regulada por el Real Decreto 1215/1997, de modo que no cambian las obligaciones de la empresa usuaria en relación con la identificación y evaluación de los riesgos, el mantenimiento, y la formación e información de las personas trabajadoras.
La nueva norma no obliga a sustituir las máquinas existentes ni a someterlas a una nueva evaluación de conformidad, pero tampoco permite seguir usando un equipo antiguo sin revisar sus condiciones seguridad. Un inventario con la identificación, la documentación, el estado de conservación, los sistemas de protección, el mantenimiento y las modificaciones de cada equipo facilita decidir sobre reparaciones, modernizaciones o sustituciones.
3. Software y ciberseguridad
Cada vez más funciones de seguridad dependen de sistemas electrónicos y programas informáticos, y el Reglamento refuerza la atención a la alteración de los sistemas de control. La empresa debería saber qué sistemas intervienen en la seguridad, qué versiones están instaladas, quién autoriza los cambios, qué procedimiento se sigue antes de actualizar, cómo se comprueba que las protecciones siguen intactas y qué documentación se conserva. La evaluación debe atender a los riesgos concretos del sistema y no solo a que exista una conexión a red.
4. Inteligencia artificial
No toda máquina con inteligencia artificial (IA) está sujeta al mismo procedimiento: lo relevante es la función que desempeña. El Reglamento establece requisitos específicos para determinados sistemas con comportamiento autoevolutivo que utilizan aprendizaje automático en funciones de seguridad. Conviene preguntar a la empresa proveedora qué función cumple la tecnología, si interviene en la seguridad, si puede modificar su comportamiento, qué evaluación corresponde y qué documentación lo acredita.
5. Instrucciones y documentación
Las instrucciones y la declaración UE de conformidad pueden facilitarse en formato digital si se cumplen las condiciones de la norma: accesibilidad, descarga, impresión, tiempo de disponibilidad y posibilidad de solicitarlas en papel. La empresa debe comprobar que quien las necesita puede consultarlas en condiciones reales de trabajo (por ejemplo, en zonas sin cobertura) y relacionar cada manual y cada declaración con su máquina.
6. Modificar una máquina
No toda reparación o mejora es una modificación sustancial. El Reglamento la define como un cambio físico o digital posterior a la comercialización o puesta en servicio, no previsto por la empresa fabricante, que afecta a la seguridad y genera las consecuencias adicionales que establece la norma. Si se cumplen esas condiciones, quien la realiza puede asumir las correspondientes obligaciones del fabricante: evaluar la conformidad, elaborar la documentación técnica, emitir la declaración UE y colocar el marcado CE.
Antes de intervenir conviene preguntarse qué se pretende conseguir, qué elementos resultan afectados, si puede aparecer un peligro nuevo, si se modifican el sistema de control o las protecciones y quién asumirá las responsabilidades. En cualquier caso, anular un enclavamiento, retirar un resguardo o puentear una protección supone un riesgo grave y vulnera las obligaciones preventivas, sea o no una modificación sustancial.
7. Plan de trabajo
La preparación puede integrarse en los procesos habituales de gestión de activos y prevención, por fases:
- Conocer la situación actual: inventario, documentación y carencias.
- Revisar los procedimientos de compra, incorporando criterios de seguridad desde el inicio.
- Ordenar las intervenciones técnicas, con evaluación previa y registro.
- Mejorar la gestión de la información: manuales, declaraciones, registros y datos de software.
- Coordinar a los departamentos de compras, ingeniería, mantenimiento, producción y prevención.
8. Qué solicitar a la empresa proveedora
Según el tipo de equipo, conviene comprobar la identificación de la empresa fabricante y de la máquina, la declaración UE de conformidad, el marcado CE, las instrucciones de uso y mantenimiento, los requisitos de instalación y puesta en servicio, los riesgos residuales, las limitaciones de utilización, la información para integrarla en una línea existente, la documentación de los sistemas de control y los requisitos para futuras modificaciones. En equipos a medida, deben aclararse por contrato las responsabilidades de cada parte. Esta comprobación no sustituye la evaluación técnica del equipo.
Preparar los procesos, no solo la documentación
La aplicación del Reglamento es una buena ocasión para revisar cómo se adquiere, instala, mantiene y modifica la maquinaria. El departamento de compras debe incorporar los requisitos desde el inicio, ingeniería y mantenimiento deben valorar las intervenciones, y prevención debe identificar los riesgos reales de la instalación y del uso. Una gestión coordinada permite anticiparse a los cambios y mantener las condiciones de seguridad y salud de las personas trabajadoras durante todo el ciclo de vida de la maquinaria.















