
La seguridad, el bienestar y la salud en el ámbito laboral impactan de manera significativa en la calidad de vida de la población. Las lesiones y enfermedades de origen laboral pueden generar discapacidad temporal o permanente, disminución de la productividad, pueden ser causal de la pérdida de empleo y una mala calidad de vida tanto para las personas y de su entorno familiar. El acceso oportuno a prestaciones preventivas y de salud ocupacional permiten controlar los riesgos y mitigar el impacto generado por las secuelas de accidentes o de enfermedades profesionales.














