
La Nota Técnica de Prevención 1191 del INSST ofrece un enfoque integral para abordar la salud cardiovascular en el entorno de trabajo, una prioridad de salud pública y laboral. La patología cardiovascular, primera causa de muerte en España y en el mundo, se ve influida por múltiples factores laborales y extralaborales que deben gestionarse desde una perspectiva preventiva y promocional.
Riesgos laborales cardiovasculares
La NTP identifica cinco grupos clave de factores de riesgo laborales:
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Agentes químicos, físicos y biológicos: Sustancias como monóxido de carbono, disulfuro de carbono o metales pesados pueden inducir arritmias, hipertensión o isquemia.
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Factores psicosociales y organizativos: El estrés laboral crónico, la sobrecarga, la falta de control o el trabajo a turnos elevan el riesgo de eventos cardiovasculares agudos.
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Sedentarismo: El mantenimiento prolongado de posturas inactivas se relaciona con un mayor riesgo cardiovascular y otras patologías crónicas.
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Sobreesfuerzo físico: Ciertas tareas exigen una carga física elevada que puede evaluarse mediante la monitorización de la frecuencia cardíaca.
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Diseño del entorno laboral: Espacios que no promueven hábitos cardiosaludables (actividad física, alimentación adecuada) también influyen negativamente.
Intervención desde la empresa
La gestión eficaz de la salud cardiovascular debe incluir:
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Prevención y vigilancia de riesgos laborales, incluyendo adaptaciones del puesto y medidas organizativas.
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Promoción de estilos de vida saludables, con campañas de sensibilización, programas de ejercicio físico y oferta de alimentos saludables.
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Formación en primeros auxilios cardiovasculares, como la reanimación cardiopulmonar y el uso de desfibriladores.
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Programas de retorno al trabajo, con protocolos de rehabilitación, adaptación y seguimiento post-evento cardiovascular.
Papel clave de la medicina del trabajo
Los profesionales sanitarios de los servicios de prevención deben ir más allá del enfoque estrictamente legal y aprovechar la vigilancia de la salud para:
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Detectar personas con alto riesgo cardiovascular.
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Ofrecer seguimiento individualizado.
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Coordinar con especialistas clínicos.
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Establecer medidas de reincorporación segura y prevención de recaídas.
Esta NTP proporciona una guía práctica para integrar la salud cardiovascular en la cultura preventiva de la empresa. Incorporar acciones sistemáticas en este ámbito no solo mejora la salud de la plantilla, sino que también reduce el absentismo, el presentismo y la rotación, favoreciendo una mayor productividad y sostenibilidad organizativa.















