
Autor/es Antonio Ramón Gómez-García – Facultad de Postgrados, Universidad Espíritu Santo (Ecuador) – Observatorio Ecuatoriano de Seguridad y Salud en el Trabajo y Alywin Ildefonso Hacay Chang-León – Escuela de Doctorado, Universitat Politècnica de València (España) – Observatorio Ecuatoriano de Seguridad y Salud en el Trabajo
En el V Congreso Internacional Prevencionar, celebrado en Madrid los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025, se aceptó la comunicación “Letalidad de las intoxicaciones por plaguicidas en Ecuador: análisis temporal y regiones agrícolas de alto riesgo (2015–2023)”, elaborada por investigadores de la Universidad Espíritu Santo y el Observatorio Ecuatoriano de Seguridad y Salud en el Trabajo.
El estudio analiza por primera vez a nivel nacional la morbimortalidad y letalidad asociadas a las intoxicaciones por plaguicidas en población en edad laboral en Ecuador, utilizando registros hospitalarios entre 2015 y 2023. A partir de más de 9.600 casos registrados, se identificó una letalidad media del 5,3 %, con una tendencia creciente en los últimos años pese al descenso de la morbilidad general. Los hombres y las personas mayores de 55 años presentaron los mayores niveles de letalidad, mientras que el grupo de 15 a 24 años concentró la mayor morbilidad.
El análisis espacial mediante clúster jerárquico permitió determinar provincias de alto riesgo en las regiones amazónica y andina, especialmente Sucumbíos, Orellana, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Bolívar. Las provincias con mayor superficie agrícola mostraron una correlación positiva con la letalidad, lo que sugiere una relación entre la extensión del cultivo, la exposición ocupacional y la gravedad de los casos.
Los resultados evidencian la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica, el control de plaguicidas altamente peligrosos y la atención médica en zonas rurales, así como la capacitación en el uso seguro de agroquímicos. Este trabajo, presentado en el marco del V Congreso Internacional Prevencionar, pone de relieve la importancia de abordar los riesgos químicos y ambientales desde la salud laboral, contribuyendo a una prevención más equitativa y sostenible en el sector agrícola latinoamericano.















