Autora: Thaïs Ferré Lillo
Coautores: Xavier Nieto Cosialls / Isabel Miranda Villalba / Anthony Nicolás Albínn Sánchez / David Vizcarro Sanagustin / Núria Carmona Espinosa / Mónica Casimiro Díaz Institut Català de la Salut (ICS)
La gestión por procesos aplicada a la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) supone un cambio estructural en la manera de entender los sistemas preventivos. Este trabajo, presentado en el V Congreso Internacional Prevencionar (Madrid, 24–26 de septiembre de 2025), expone cómo el mapa de procesos se convierte en el elemento vertebrador del SG-SST en el Institut Català de la Salut (ICS) .
El modelo parte de una concepción clara: el sistema no es un conjunto de tareas aisladas, sino una red de procesos interrelacionados, cada uno con objetivos, responsables, recursos e indicadores propios . Este enfoque permite analizar el rendimiento de cada proceso de forma individual, identificar desviaciones con agilidad y aplicar el ciclo de mejora continua (PDCA) de manera focalizada y eficiente .
La estructura se apoya en tres pilares fundamentales. En primer lugar, el mapa de procesos, que garantiza la coherencia global del sistema. En segundo lugar, la ficha de proceso, donde se definen misión, alcance, entradas y salidas, partes interesadas, riesgos y oportunidades, funciones, indicadores, recursos y documentación asociada . Finalmente, el cuadro de mando integral permite monitorizar trimestralmente los indicadores clave y alinearlos con los objetivos estratégicos .
Uno de los aspectos diferenciales del modelo es la periodicidad trimestral del seguimiento. Esta frecuencia facilita la detección precoz de ineficiencias, agiliza la toma de decisiones y permite rediseñar procesos específicos sin afectar al conjunto del sistema . Se pasa así de una prevención reactiva a una gestión modular, dinámica y orientada a resultados.
Tal como se destacó en el Congreso, integrar el mapa de procesos como núcleo del SG-SST no solo aporta orden metodológico, sino que impulsa una cultura preventiva más madura, basada en el aprendizaje continuo y en la capacidad de adaptación a los retos reales del día a día. La prevención deja de ser un conjunto de obligaciones documentales para convertirse en un sistema vivo, medible y estratégicamente gestionado.
















