
Autores/as: Roberto González Capellán (HSE Iberia Manager, Hydro Building Systems) / Placer Vieco (Psicóloga y Coach, Área de Consultoría – PrevenControl)
La cultura de seguridad no se impone: se construye desde el liderazgo. Esta fue la premisa del proyecto desarrollado en Hydro Building Systems Miranda, experiencia presentada en el V Congreso Internacional Prevencionar (Madrid, 24–26 de septiembre de 2025), donde se expuso un modelo de transformación cultural basado en el liderazgo consciente y la introspección .
Hydro es una compañía global con más de 32.000 empleados en 42 países, presente en toda la cadena de valor del aluminio. En su planta de Miranda de Ebro, con 250 trabajadores dedicados a la extrusión, ensamblado y lacado de perfiles de aluminio, el reto era claro: evolucionar desde una cultura reactiva —basada en la confianza en que “no pase nada”— hacia una cultura proactiva donde cada persona elija conscientemente trabajar de manera segura .
El proyecto se apoyó en los valores corporativos del “Hydro Way”: cuidado, coraje y colaboración . A partir de ahí, se diseñó un proceso centrado en los mandos intermedios, promoviendo un liderazgo visible y coherente. La intervención combinó conocimiento técnico con trabajo introspectivo, bajo una pregunta clave: ¿accionamos o reaccionamos ante la seguridad? .
Las sesiones de acompañamiento individual facilitaron espacios de escucha empática, observación sin juicio y análisis de motivaciones, creencias y “muros” personales que condicionan la forma de liderar . El enfoque partía de una idea esencial: la seguridad no depende únicamente de normas externas, sino de la elección individual de vivirla y promoverla desde el ejemplo .
La implicación de la dirección, recursos humanos y el área de seguridad y salud consolidó el proyecto como una apuesta estratégica y no como una acción aislada . El resultado es un liderazgo más consciente, capaz de generar confianza, coherencia y responsabilidad compartida.
Tal como se destacó en el Congreso, transformar la cultura preventiva exige ir más allá de procedimientos y estadísticas. Requiere trabajar sobre la persona que lidera. Porque cuando el liderazgo cambia, la cultura también lo hace.














