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Modelo de Tríada Operativa en el control y extinción de incendios forestales: una perspectiva desde la prevención de riesgos laborales

Jaime Senabre Pastor

Autor: Jaime A. Senabre PastorPsicólogo. Jefe de Unidad de Bomberos Forestales. Investiga Percepción Social del Riesgo, adscrito a la Universidad de Alicante

Resumen.

La intervención en incendios forestales se desarrolla en escenarios caracterizados por la incertidumbre, la variabilidad de las condiciones ambientales, la elevada exigencia física y cognitiva, y una exposición permanente a riesgos capaces de comprometer la seguridad de los intervinientes. En este contexto, la eficacia de una unidad no debería valorarse exclusivamente a partir del cumplimiento del objetivo asignado, sino también considerando las condiciones operativas y preventivas bajo las cuales se alcanza dicho resultado.

A partir del estudio sobre percepción de la operatividad en bomberos forestales terrestres desarrollado por Senabre Pastor (2025), se propone el Modelo de Tríada Operativa, que integra tres dimensiones interdependientes: Operatividad, Eficacia y Seguridad. El modelo plantea que la alteración significativa de cualquiera de estos componentes puede afectar al equilibrio general del sistema y aumentar la vulnerabilidad individual y colectiva durante la intervención. Particular relevancia adquiere el dimensionamiento de las unidades terrestres, al relacionarse la disponibilidad de efectivos con la distribución de tareas, la carga de trabajo y el margen operativo existente ante situaciones imprevistas.

El modelo incorpora asimismo los conceptos de disonancia estructural y sobreesfuerzo táctico para explicar situaciones en las que existe una divergencia entre las exigencias formales del sistema y los recursos realmente disponibles. En estas circunstancias, los trabajadores pueden compensar temporalmente las limitaciones organizativas mediante un incremento de su esfuerzo físico, cognitivo y operativo, manteniendo aparentemente la eficacia del dispositivo a costa de reducir su margen de seguridad.

Desde la perspectiva de la Prevención de Riesgos Laborales (PRL), este planteamiento invita a considerar la dotación de personal y la capacidad operativa como variables preventivas. Asimismo, se plantea la utilidad del Cuestionario Breve de Operatividad, Eficacia, Seguridad y Optimización de Equipos (COESO) como instrumento para identificar posibles desequilibrios antes de que estos se materialicen en incidentes, accidentes o deterioro de las condiciones de trabajo.

Palabras clave: incendios forestales; bomberos forestales; operatividad; seguridad laboral; prevención de riesgos laborales.

  1. Introducción.

La extinción de incendios forestales constituye una actividad profesional especialmente compleja. El fuego, la orografía, la meteorología, la vegetación, la disponibilidad de recursos y la propia evolución de la emergencia conforman un escenario dinámico en el que las decisiones deben adoptarse frecuentemente bajo presión temporal y con información limitada.

En este tipo de entornos, la seguridad suele asociarse al cumplimiento de procedimientos, la formación, la experiencia profesional, la utilización de equipos de protección y la capacidad para identificar los riesgos presentes en la zona de intervención. Todos estos factores resultan fundamentales, pero pueden no ser suficientes para comprender íntegramente el riesgo laboral.

La capacidad real de una unidad para ejecutar las tareas que le son asignadas depende también de su configuración organizativa y, particularmente, de la disponibilidad de recursos humanos.

En un trabajo anterior sobre percepción de la operatividad en bomberos forestales terrestres, Senabre Pastor (2025) analizó la relación entre operatividad, composición de las unidades, eficacia y percepción del riesgo. A partir de esta línea de trabajo se desarrolla el Modelo de Tríada Operativa, concebido como un marco explicativo para analizar conjuntamente tres dimensiones fundamentales de la intervención: Operatividad, Eficacia y Seguridad.

Desde la PRL, este enfoque permite desplazar parcialmente el análisis, desde el comportamiento individual del interviniente hacia las condiciones organizativas que determinan su capacidad real para trabajar de manera eficaz y segura.

  1. El Modelo de Tríada Operativa.

La Operatividad representa la capacidad real, técnica y funcional de una unidad para desarrollar de manera coordinada las tareas asignadas. No depende exclusivamente de las competencias individuales de sus integrantes, sino también de los medios disponibles, la distribución de funciones, la organización del trabajo y el número de efectivos.

La Eficacia se refiere al cumplimiento de los objetivos de la intervención: controlar, mitigar o extinguir el incendio, reduciendo sus consecuencias sobre las personas, los bienes y el medio natural.

La Seguridad, por su parte, implica preservar la integridad física y psicológica de los intervinientes mediante una adecuada identificación, evaluación y control de los riesgos asociados al trabajo.

El principio fundamental del modelo reside en que estas tres dimensiones son interdependientes. Una modificación sustancial de cualquiera de ellas puede alterar el funcionamiento de las restantes (ver Figura 1).

Figura 1. Modelo de Tríada Operativa en el control y extinción de incendios forestales. Elaboración propia.

Una disminución de la capacidad operativa, por ejemplo, puede obligar a distribuir entre menos trabajadores las tareas necesarias para desarrollar una determinada maniobra. El equipo puede intentar mantener inicialmente la eficacia mediante una intensificación de su esfuerzo, pero esta compensación puede reducir progresivamente el margen disponible para responder de manera segura ante cambios inesperados.

El resultado de una intervención, por tanto, no debería analizarse exclusivamente mediante el binomio éxito-fracaso. Que el objetivo haya sido alcanzado no permite concluir automáticamente que las condiciones operativas utilizadas fueran óptimas desde el punto de vista preventivo.

Dimensionamiento y umbral funcional.

El dimensionamiento de las unidades adquiere especial importancia dentro del modelo.

Los resultados que sustentan su formulación sitúan en cinco efectivos el umbral mínimo funcional seguro de referencia para las unidades terrestres, observándose un deterioro relevante de la percepción de operatividad y seguridad cuando se trabaja por debajo de este nivel (Senabre Pastor, 2025).

El modelo identifica asimismo una situación especialmente crítica cuando la dotación desciende por debajo de cuatro componentes. En estas circunstancias, determinadas maniobras pueden exigir una redistribución de funciones y un incremento de la carga individual que reduzcan considerablemente el margen operativo del equipo.

Estos valores deben interpretarse en el marco del modelo y de los resultados de investigación de los que proceden, y no como la formulación de un mínimo legal general aplicable automáticamente a cualquier dispositivo.

Desde una perspectiva preventiva, su interés reside fundamentalmente en considerar que el número de trabajadores disponibles puede constituir una variable de seguridad.

  1. Ruptura de la tríada: disonancia estructural y sobreesfuerzo táctico.

Cuando la capacidad operativa disponible resulta insuficiente para desarrollar las tareas previstas manteniendo simultáneamente eficacia y seguridad, puede producirse lo que el modelo denomina ruptura de la Tríada Operativa.

Esta situación puede representarse mediante la siguiente secuencia:

Reducción de capacidad operativa → incremento de la carga individual → sobreesfuerzo táctico → reducción del margen de seguridad → aumento de la vulnerabilidad.

Sin embargo, la detección del problema presenta una dificultad importante: una unidad infradotada puede alcanzar igualmente el objetivo asignado.

El incendio puede controlarse y la maniobra puede completarse. Desde una perspectiva exclusivamente estadística, la actuación aparecerá como eficaz. Sin embargo, el resultado puede haberse conseguido mediante un incremento extraordinario del esfuerzo de los trabajadores.

El sobreesfuerzo táctico describe precisamente este mecanismo de compensación: los integrantes del equipo incrementan su carga física, cognitiva u operativa para suplir temporalmente las limitaciones existentes y mantener el resultado de la intervención.

El compromiso profesional característico de los servicios de emergencia puede favorecer este fenómeno. Ante una necesidad operativa, los trabajadores pueden asumir más funciones, incrementar el ritmo de trabajo, prolongar determinadas tareas o reducir sus posibilidades de recuperación.

Paradójicamente, cuanto mayor sea su capacidad para compensar estas carencias, menor puede ser la visibilidad organizativa del problema.

Se genera así una suerte de eficacia aparente: el sistema continúa alcanzando sus objetivos, pero una parte del coste necesario para mantenerlos está siendo absorbida por los propios trabajadores.

Esta dinámica se relaciona con otro concepto propuesto a partir del modelo: la disonancia estructural. Esta puede entenderse como la brecha existente entre las condiciones que la organización establece formalmente como necesarias para desarrollar una intervención y los recursos que realmente proporciona para ejecutarla (Senabre Pastor, 2025).

La organización puede exigir simultáneamente operatividad, eficacia y seguridad, mientras las condiciones reales dificultan mantener las tres dimensiones en equilibrio.

Desde la PRL, esta contradicción merece especial atención. El trabajador conoce cómo debería ejecutarse una determinada actuación y, al mismo tiempo, percibe las limitaciones existentes para desarrollarla. Si esta situación se mantiene de forma reiterada, el riesgo deja de ser exclusivamente una cuestión asociada a la emergencia para adquirir también una dimensión organizativa.

Los trabajos previos sobre seguridad psicológica y estrés en bomberos forestales han puesto de manifiesto la importancia de factores como el liderazgo, la comunicación, las relaciones de equipo y las estrategias de afrontamiento en estos entornos profesionales (Senabre Pastor, 2024a, 2024b). El Modelo de Tríada Operativa incorpora a este análisis la capacidad funcional que la propia estructura organizativa proporciona al equipo.

  1. Implicaciones para la PRL y utilidad preventiva del COESO.

Una de las principales implicaciones del modelo consiste en considerar el dimensionamiento de los equipos como parte de la gestión preventiva.

No basta con preguntarse si el bombero dispone de formación, procedimientos y equipos de protección adecuados. Resulta igualmente pertinente analizar si la unidad dispone de capacidad suficiente para aplicar esos procedimientos sin recurrir sistemáticamente al sobreesfuerzo de sus componentes.

Desde esta perspectiva, la planificación de turnos, la sustitución de ausencias, la composición de las unidades, la distribución de funciones, los criterios de despacho y la disponibilidad efectiva de recursos deberían integrarse en el análisis preventivo.

También, resulta necesario revisar cómo se interpreta la eficacia. Indicadores como el número de intervenciones realizadas, los tiempos de respuesta o el cumplimiento de los objetivos son relevantes, pero pueden resultar insuficientes si no se acompañan de indicadores relacionados con las condiciones bajo las cuales se han obtenido esos resultados.

En este ámbito puede adquirir utilidad el Cuestionario Breve de Operatividad, Eficacia, Seguridad y Optimización de Equipos (COESO), diseñado para analizar la percepción de los trabajadores respecto a estas dimensiones.

Una combinación de eficacia percibida elevada con puntuaciones reducidas de operatividad y seguridad constituiría, dentro del modelo, un patrón especialmente relevante. Podría indicar que los objetivos continúan alcanzándose, mientras disminuye el margen funcional del equipo.

La percepción de los trabajadores puede actuar así como un indicador preventivo adelantado. Los integrantes de las unidades conocen directamente las dificultades para distribuir las tareas, el esfuerzo necesario para completar las maniobras y la capacidad residual disponible ante cambios inesperados del incendio.

El objetivo no debería ser evaluar la fortaleza o debilidad individual del trabajador, sino identificar posibles desequilibrios organizativos antes de que estos se manifiesten mediante incidentes, accidentes o deterioro de las condiciones de trabajo.

  1. Conclusiones.

El Modelo de Tríada Operativa que proponemos, plantea analizar conjuntamente Operatividad, Eficacia y Seguridad como dimensiones interdependientes de la intervención en incendios forestales.

Desde esta perspectiva, la seguridad del bombero no depende únicamente de su formación, experiencia, conducta o equipamiento. Depende, también, de la capacidad operativa que la organización proporciona a la unidad.

Cuando esa capacidad disminuye, los trabajadores pueden compensar temporalmente las limitaciones mediante sobreesfuerzo táctico. La eficacia puede mantenerse, pero el margen de seguridad puede reducirse progresivamente, generando una imagen de normal funcionamiento que dificulte identificar el déficit organizativo.

Por este motivo, alcanzar el objetivo de la intervención no debería constituir el único indicador de una actuación correctamente dimensionada.

La PRL debería incorporar preguntas adicionales: ¿qué carga de trabajo ha sido necesaria para alcanzar ese resultado?, ¿qué margen operativo conservaba la unidad?, ¿existía capacidad suficiente para responder ante un cambio inesperado?, ¿puede mantenerse esa forma de trabajo sin incrementar la vulnerabilidad de los intervinientes?

En un incendio forestal, disponer de margen operativo constituye una condición preventiva esencial frente a la incertidumbre.

La prevención, por tanto, no comienza únicamente cuando el bombero llega a la línea de fuego. Comienza mucho antes: cuando la organización decide cuántas personas, con qué recursos y bajo qué condiciones van a intervenir en ella.

Referencias.

Senabre Pastor, J. A. (2024a). Seguridad psicológica en servicios de bomberos forestales: una aproximación al constructo en la PRL. Prevencionar: ISSN 2697-004X. https://prevencionar.com/2024/02/18/bomberos-forestales/

Senabre Pastor, J. A. (2024b). Estrategias de afrontamiento en bomberos ante situaciones de estrés en emergencias por incendio forestal. Prevencionar: ISSN 2697-004X. https://prevencionar.com/2024/05/29/bomberos-estres/

Senabre Pastor, J. A. (2025). Percepción de la operatividad en bomberos forestales terrestres: entre la eficacia y el riesgo. Prevencionar: ISSN 2697-004X. https://prevencionar.com/2025/11/09/percepcion-de-la-operatividad-en-bomberos-forestales-terrestres-entre-la-eficacia-y-el-riesgo/

Sobre el autor.

Jaime A. Senabre Pastor es psicólogo y Jefe de Unidad de Bomberos Forestales, con 29 años de experiencia profesional. Consultor Medioambiental, Emergencias y Recursos Humanos. Su trabajo investigador y divulgativo se centra en la percepción del riesgo, la prevención de riesgos laborales, los factores psicosociales, la seguridad, el estrés y el comportamiento humano en los servicios de emergencia, con especial atención a los equipos de bomberos forestales. Es autor del Modelo de Tríada Operativa, orientado al análisis integrado de la Operatividad, la Eficacia y la Seguridad en contextos de intervención de alto riesgo.

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