Prospectiva psicosocial del sector sanitario en cataluña y buenas prácticas para prevenir el estrés y el burnout
En el V Congreso Internacional Prevencionar, celebrado en Madrid los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025, se presentó la comunicación “Prospección psicosocial del sector sanitario en Cataluña y buenas prácticas para la prevención de los riesgos psicosociales, estrés y burnout”, desarrollada por un equipo de especialistas de UGT de Catalunya, Audit & Control Estrés y la Universidad de Valencia.
El estudio parte de una amplia investigación cuantitativa y cualitativa realizada sobre una muestra de 3.244 profesionales del sector sanitario catalán, representativa del conjunto del sistema. A través de encuestas, entrevistas y grupos de discusión, se analizaron factores como la carga de trabajo, las exigencias emocionales, la falta de recursos, el reconocimiento profesional, el liderazgo y el equilibrio esfuerzo–recompensa. Los datos evidencian niveles muy elevados de estrés, sobrecarga asistencial, dificultades para desconectar del trabajo y un preocupante índice de burnout, que afecta al 39,4% de los participantes según el cuestionario CESQT.
Los resultados muestran una exposición generalizada a riesgos psicosociales: el 79% realiza multitarea constante, el 64,5% siente que no recibe suficiente reconocimiento y solo el 18,7% percibe apoyo por parte de la dirección. Asimismo, la sobreimplicación laboral es elevada, con más del 50% del personal pensando en problemas laborales incluso fuera de la jornada. Esta situación, unida a la falta de autonomía y la insuficiencia de recursos, confirma un escenario de alta tensión en el sistema sanitario, coherente con modelos como Demanda-Recursos y Esfuerzo-Recompensa.
A partir del diagnóstico se elaboró una guía de buenas prácticas estructurada en tres niveles —individual, grupal y organizativo— que recoge medidas eficaces para reducir el estrés y mejorar la salud mental laboral. Entre ellas destacan el desarrollo del liderazgo saludable, el refuerzo del apoyo emocional, la mejora de la comunicación interna, la reorganización de turnos, los protocolos frente a agresiones y la implementación de programas de regulación emocional.
La comunicación subraya la urgencia de avanzar hacia una cultura organizativa que cuide a quienes cuidan, promoviendo un enfoque estratégico, participativo y sostenible para proteger el bienestar del personal sanitario y garantizar la calidad asistencial del sistema.















