Autores/as: Renan Dos Santos P. / Katherin Barón B. / Alina Chirilovici / Sandra Torres E. / Rafael Sánchez C. (HURS – Córdoba)
El sueño es un proceso fisiológico esencial para el equilibrio físico, cognitivo y emocional. Sin embargo, cuando se altera, sus consecuencias trascienden el ámbito personal y alcanzan directamente la seguridad laboral. Este trabajo, presentado en el V Congreso Internacional Prevencionar (Madrid, 24–26 de septiembre de 2025), analiza la relación entre los trastornos del sueño y el incremento del riesgo de accidentes en el entorno profesional .
El estudio parte de una revisión bibliográfica exhaustiva y del análisis de datos cuantitativos que relacionan la calidad del sueño con variables como fatiga, estrés, errores operativos y siniestralidad laboral . Entre los principales factores de riesgo identificados destacan el trabajo nocturno, los turnos rotatorios, las jornadas prolongadas y determinadas condiciones de salud como la hiperhidratación o alteraciones metabólicas (Fig. 1) .
Los resultados evidencian una relación directa y cuantificable entre patrones de sueño alterados y mayor probabilidad de cometer errores o sufrir accidentes laborales . La fatiga acumulada reduce la capacidad de concentración, afecta el tiempo de reacción y deteriora la toma de decisiones, incrementando el riesgo operativo en múltiples sectores. Asimismo, se observa un impacto negativo en la productividad y en el bienestar psicosocial de los trabajadores.
Especial relevancia adquiere la identificación de estrategias de intervención (Fig. 2), entre las que se incluyen programas educativos sobre higiene del sueño, diseño adecuado de turnos y planificación de horarios, creación de espacios de descanso acondicionados y evaluación periódica de la calidad del sueño . Estas medidas no solo buscan reducir la siniestralidad, sino también promover entornos de trabajo más saludables y sostenibles.
La experiencia compartida en el Congreso refuerza una idea clave: la gestión del sueño no debe abordarse como una cuestión individual, sino como un elemento estratégico dentro de la política preventiva de la organización. Integrar la salud del sueño en la gestión de la seguridad laboral supone avanzar hacia modelos preventivos más integrales, donde el bienestar y la seguridad forman parte de una misma ecuación.
















