El riesgo eléctrico sigue siendo una de las causas más graves de accidente de trabajo en España. A pesar de los avances normativos y técnicos, cada año se registran cerca de mil accidentes laborales por contacto eléctrico, muchos de ellos con consecuencias graves o mortales.
Según datos oficiales, 19 trabajadores se electrocutan cada semana, una cifra que evidencia que la prevención del riesgo eléctrico continúa siendo una asignatura pendiente en numerosos entornos laborales.
Accidentes por contacto eléctrico: causas habituales
Los accidentes por electrocución en el trabajo no se producen únicamente en el sector eléctrico. Aunque los instaladores electricistas son uno de los colectivos más expuestos, el contacto eléctrico afecta también a actividades de mantenimiento, industria, construcción o servicios.
Entre las causas más frecuentes destacan:
-
Trabajos sin consignación eléctrica adecuada
-
Falta de verificación de ausencia de tensión
-
Uso incorrecto o inexistente de EPIs
-
Deficiencias en la señalización y delimitación de zonas de trabajo
Medidas preventivas frente al riesgo eléctrico en el trabajo
La prevención del riesgo eléctrico exige un enfoque técnico, organizativo y humano. Una de las referencias básicas sigue siendo la aplicación rigurosa de las cinco reglas de oro frente al riesgo eléctrico, fundamentales antes de intervenir sobre cualquier instalación:
-
Desconectar la instalación eléctrica.
-
Evitar cualquier posible realimentación.
-
Verificar la ausencia de tensión.
-
Poner a tierra y en cortocircuito cuando sea necesario.
-
Señalizar y delimitar la zona de trabajo.
El incumplimiento de cualquiera de estas medidas multiplica el riesgo de accidente grave.
EPIs frente al riesgo eléctrico: la última barrera de seguridad
Los Equipos de Protección Individual frente al riesgo eléctrico no eliminan el peligro, pero sí reducen de forma significativa la gravedad de las consecuencias. Entre los más relevantes se encuentran el casco aislante, los guantes dieléctricos, el calzado con propiedades aislantes, la ropa ignífuga y la protección facial frente al arco eléctrico.
Su selección debe realizarse siempre en función del tipo de trabajo, nivel de tensión y condiciones del entorno.
Sensibilización y buenas prácticas en seguridad eléctrica
En este contexto, iniciativas como la campaña preventiva impulsada por Umivale Activa refuerzan la importancia de la información y la sensibilización como herramientas clave para reducir los accidentes por contacto eléctrico.
La difusión de guías prácticas y fichas informativas permite trasladar la prevención al día a día del puesto de trabajo, facilitando la identificación de riesgos y la adopción de conductas seguras.















